Ese gran basurero llamado Rebelión.org

El portal Rebelion.org -al que algún desprevenido puede tomar como un sitio de “izquierda”- se ha transformado con el correr de los años de un sitio de opinión alternativa en un aguantadero puro y duro del trotskysmo al servicio del imperialismo y la reacción personificado en su responsable, Santiago Alba Rico. Miembro e impulsor de ese pastiche con destino de Alianza llamada Podemos en España (Pablo Iglesias no deja de mencionarlo en su cuenta de Twitter) ha escrito inolvidables textos apoyando todas las intervenciones imperialistas hasta la fecha, veamos un par de ejemplos:

“En Ucrania no ha habido un golpe de estado ultraderechista; hubo una rebelión, un movimiento muy amplio y espontáneo de los ciudadanos indignados (…) el Gobierno de Yakunovich ha caído por la espontánea, heroica y desesperada acción de miles de ucranianos”.

“EEUU nunca ha intervenido tan poco (…) lleva diez años sin intervenir militarmente en ningún sitio (…) no es la OTAN quien está bombardeando a los libios sino Gadafi (…) la intervención de la OTAN en Libia salvó vidas”.

De Ucrania ya sabemos que su “primavera” fue cuidadosamente orquestada por el Departamento de Estado del Imperio y hoy vemos ondear las banderas nazis en Kiev y la reivindicación de un colaboracionista de la Shoa como Stepan Bandera. Y Libia, con sus imaginarios rebeldes “izquierdistas” prácticamente desapareció como país, donde podemos contar hasta 3 gobiernos que funcionan simultáneamente: El establecido en Trípoli, otro en Tobruk y el tercero en lo que fue la ciudad natal de Gadafi, Sirte. Ni hablemos siquiera que un tercio de su población tuvo que emigrar y que el país entero quedó en ruinas, con la excepción lógica de los pozos de petróleo tan necesario para la culta Europa.

Como si fuese poco este pequeño gran canalla que presenta a su portal como “(...) dar cabida a todas las voces que honesta y sinceramente intentan aportar algo de lucidez y verdad en nombre de los pueblos y de los silenciados por los grandes medios. (...) Para los que sólo son la voz del poder, del dinero y del neoliberalismo, no hay lugar en Rebelión, ellos ya tienen la CNN” no duda en censurar notas de habituales colaboradores del sitio como Jorge Beinstein cuando las mismas contradicen al Amo y/o a la camarilla trotskysta que lo rodea, como bien se menciona en este blog. No solamente ha descendido la diversidad de las notas para hacerlas más homogéneas con la línea editorial pro-OTAN (pero desde la “izquierda”, faltaba más), sino que en este afán de secta hecha mano a ignotos articulistas sin el mínimo rigor, tanto en las fuentes de información que utilizan como en el estilo de escritura.

Hoy se publicó en Rebelión una nota corta de una ignota Marie Peltier, que se supone es una lectora (al menos no figura en el staff) del aún más ignoto portal de noticias Sept.info; veamos lo que nos dice Marie Peltier –retuiteadora compulsiva de todo social-imperialista que pulele en la red del pajarito- acerca de los refugiados y el conflicto en Siria:

Dos ideas ampliamente compartidas en estos momentos sobre la mal llamada “crisis emigratoria” participan de un relato mutilado acerca de los acontecimientos sirios:

No, los refugiados sirios no huyen únicamente de los “barbudos peligrosos” y del Estado Islámico. Los informes de las ONG internacionales destacan que desde principios del año 2015, cerca del 90 % de los civiles sirios asesinados murieron a manos del régimen establecido. Es por lo tanto bastante lógico pensar que la mayoría de los refugiados sirios escapan de los bombardeos y no de las decapitaciones (aunque también de estas últimas). Islamófobos de todo tipo, sabemos que es más fácil decir que los islamistas son los únicos malvados sobre la tierra, pero en Siria el terror es mayoritariamente “laico”. (Lo que no quiere decir que el Estado Islámico no siembre también el espanto, al contrario).

No, “la injerencia occidental” –Bush, Bernard-Henry Lévy y compañía- no fue lo que desencadenó el conflicto sirio. En marzo de 2011 fue Asad quien declaró una guerra contra sus ciudadanos y ciudadanas que se oponían a su régimen. Y si desde entonces, en efecto, se han ido acumulando múltiples injerencias en este conflicto, las más mortíferas son, de lejos, las que han permitido que Asad se mantenga en el poder y siga masacrando con total impunidad. El fallo de “nuestros” gobernantes es sobre todo haber dejado hacer, haber tergiversado, haber permitido que se instalara el caos. En resumen, no haber hecho nada en concreto para poner fin a la barbarie y no haberse involucrado (de verdad) en encontrar una solución a este conflicto.

Notas adjuntas:

Vayan y vean en qué estado se encuentra la rebelión siria y después vuelvan a hablar de ese “escandaloso apoyo” a la misma. ¿Podemos volver dos segundos a los hechos?

El Estado Islámico, creación de la OTAN, de los sionistas y de EE.UU., sería también algo muy simple, pero eso comienza a oler “un poco” a la "dieudonnisation" de los espíritus (en referencia al humorista francés Dieudonné). También ahí, aparte de los videos sobre las “cinco verdades que se les ocultan”, ¿alguien tiene la más mínima noción del comienzo de un truco basado en la realidad?

No, no todo era “mucho mejor” en los días de Gadafi. Por el hecho de que la situación actual sea un desastre no nos vamos a sentir obligados a convertirnos en los tontos útiles (póstumos o no) de todos los dictadores sanguinarios de la tierra (y, aprovechando la ocasión, subir estúpidos fotomontajes a las redes sociales).

(las negritas son mías; el original en francés aquí)

Ahí tenemos la grandiosa fuente de información y autoridad de la señora Peltier y publicada así nomás sin el mínimo rigor por Rebelión: Los informes de las ONG internacionales. Y se acabó, no hay nada más que hablar ¿Quiénes serán estas ONG? ¿Human Rights Watch, por ejemplo, que todavía hoy sostiene que el atentado con armas químicas en el mercado de Guta - Damasco fue producto del gobierno de Bashar al-Assad, cuando ni la propia comisión de expertos de la ONU –con muy pocas simpatías por el actual gobierno sirio, por cierto- pudo establecerlo?. Ya sabemos la actuación que les cabe a estas ONG “imparciales” promovidas y financiadas por los poderes imperiales, como nuestra inefable Poder Ciudadano de donde es originaria la diputada buitre Laura Alonso. Y el párrafo final directamente es de un cinismo atroz: No importa que la situación actual sea un desastre, lo importante es que no defendimos a Gadafi, hicimos lo correcto.

No señora Peltier, no señor Santiago Alba Rico; lo que se suben no son estúpidos fotomontajes, son la realidad que ustedes tratan de tapar con su verborrea falsamente libertaria de “izquierda”:

Libia_antes_y_despues

Asco.

Norman Finkelstein, un imprescindible

El profesor Norman Finkelstein, doctor en Ciencias Políticas graduado en la universidad de Princeton y discípulo de Noam Chomsky, es quizás la voz más notoria dentro de la colectividad de judíos norteamericanos en denunciar valientemente la política de masacre y expansionismo llevada a cabo por la derecha sionista israelí en Palestina. Sus padres fueron sobrevivientes de los campos de concentración nazis y participaron del levantamiento del ghetto de Varsovia; su madre en especial fue la que le inculcó la idea que a raíz de lo sufrido en el Holocausto perpetrado por los nazis los judíos especialmente no debían permitir que aquella tragedia fuese repetida en contra de otros pueblos. Perseguido por sus ideas y excluido de los claustros universitarios por una campaña permanente de hostigamiento llevado a cabo por las instituciones representantes de la derecha israelí con el famoso y ridículo mote de “judío que se odia a sí mismo” (léase todo aquel que se oponga a las políticas criminales del estado de Israel) no ha dejado de levantar su voz allí donde otros por comodidad o complicidad prefieren callar. En sus libros –nunca refutados con contra-pruebas o argumentos, sólo con insultos y descalificaciones- expresa de manera directa la otra historia, esa que la derecha israelí pretende reescribir, adueñándose de la memoria histórica del Holocausto siendo que hasta la guerra de 1967 era solo cosa de comunistas; así podemos leer en La Industria del Holocausto – Reflexiones sobre la explotación del sufrimiento judío un párrafo como el siguiente, de estricta verdad:

Hubo aún otra razón adicional para que la Solución Final fuese un tema tabú para las élites judías norteamericanas. Los judíos izquierdistas, que se oponían al resultado de la Guerra Fría que fue el alineamiento con Alemania en contra de la Unión Soviética, no cesaban de insistir con el tema. El recuerdo del holocausto nazi terminó etiquetado de causa comunista. Atrapados por el estereotipo que identificaba a los judíos con la izquierda – de hecho, los judíos representaron un tercio de los votos obtenidos por el candidato presidencial progresista Henry Wallace en 1948 – las élites judías norteamericanas no vacilaron en sacrificar a congéneres judíos sobre el altar del anticomunismo. Ofreciendo sus archivos de supuestos judíos subversivos a las agencias del gobierno, el AJC [1] y la ADL [2] colaboraron activamente en la caza de brujas de la era McCarthy. El AJC apoyó la pena de muerte para el matrimonio Rosenberg mientras su publicación mensual, Commentary, editorializaba diciendo que los Rosenberg no eran realmente judíos.

Su obra y pensamiento guarda relación con las mejores tradiciones de la izquierda judía, no por casualidad podríamos establecer un paralelo entre Finkelstein y nuestro León Rozitchner (otro ninguneado por la academia oficial), que en el epílogo de su libro Ser Judío escribió esto:

¿Qué extraña inversión se produjo en las entrañas de ese pueblo humillado, perseguido, asesinado, como para humillar, perseguir y asesinar a quienes reclaman lo mismo que los judíos antes habían reclamado para sí mismos? ¿Qué extraña victoria póstuma del nazismo, qué extraña destrucción inseminó la barbarie nazi en el espíritu judío? ¡Qué extraña capacidad vuelve a despertar en este apoderamiento de los territorios ajenos, donde la seguridad que se reclama lo es sobre el fondo de la destrucción y dominación del otro por la fuerza y el terror! Se ve entonces que cuando el estado de Israel enviaba sus armas a los regímenes de América Latina y de África, ya allí era visible la nueva y estúpida coherencia de los que se identifican con sus propios perseguidores. Los judíos latinoamericanos no lo olvidamos. No olvidamos tampoco Chatila y Sabra.

Para acercarnos al pensamiento de uno de los intelectuales imprescindibles compartimos un documental del año 2009, American Radical - The Trials of Norman Finkelstein , subtitulado en castellano.

Notas:

[1] AJC – American Jewish Committee (Comité Judío Norteamericano)

[2] ADL – Anti - Defamation League (Liga Anti – Difamación)

American Radical - Las razones de Norman Finkelstein from Karl Albert on Vimeo.

Imagen 203

(*) Dedicado a los integrantes de la “izquierda” five’o’clock tea como el del tuit de arriba.

 

Por ahora no me importa el socialismo, no me importa el capitalismo, me importa la Patria

Por Omar Heck,
publicado en Aporrea

Como en cualquier parte del mundo, existen personas que hablan desde sus conocimientos teóricos mientras que otros, la mayoría, hablamos y actuamos desde el corazón y la experiencia práctica de la vida, es decir, en base a los hechos, y no en base a algo que alguien dijo hace 100 años en algún momento y que fue enseguida repetido miles de veces por miles de autores y millones de académicos, ideas remodeladas con poca creatividad innata humana adicional.
Algunos de los escritores en Aporrea que al parecer se creen súper fantásticos porque son académicos e “intelectuales” de “alto rango,” andan diciendo que EEUU no nos va a invadir militarmente, hummm, pero hacen otras sugerencia en caso que seamos invadidos, como para cubrir sus traseros, por ejemplo:

1) suspender temporalmente las venideras elecciones para la Asamblea Nacional
2) confiscar los activos gringos, las compañías gringas, suspender el envío de petróleo
3) Convocar inmediatamente una reunión continental de los movimientos revolucionarios y sociales, de los partidos del continente, para construir la respuesta a la agresión yanqui.

Al parecer, estos escritores nunca conocieron la calle, o los campos del apartheid, o las reservas Indígenas, ni las cárceles, nunca se han caído a golpes con otros, pero de verdad, físicamente, nunca tuvieron que luchar por sus vidas, y ciertamente nunca vivieron la guerra. Me imagino que la guerra para ellos es los que ven en las noticias o en las películas. Pa’ que sepan, eso no es guerra, eso es una compilación de imágenes y sonidos y actuaciones de guerras que ocurren durante semanas, meses, y a veces años. Esa propaganda de guerra de CNN y Hollywood y asociados es promovida por el Pentágono, y está hecha con el fin de engañarnos, para que no nos demos cuenta del hecho de que estamos en guerra hasta el momento cuando sea demasiado tarde, es decir, cuando las bombas nos caigan encima. Nuestros cerebros han estado lavados para no ver la verdad de la guerra, yo lo sé, trabajé en la logística de guerra en el medio oriente durante más de 6 años. O pregúntenle a cualquier Palestino, ¿Cómo es la guerra?.

Hay momentos para hablar, y hay momentos para pelear, especialmente cuando uno está al borde de perder la Patria. Nosotros los chavistas de pie vemos y reconocemos las piedras que vuelan en nuestra dirección.
¿Será que esos escritores no ven las piedras?
¿O será que ven bombitas de jabón?
El enemigo nos ha estado lanzando piedras desde el día que Chávez fue electo por primera vez en 1998, y aun más desde que él murió, pero estos escritores detrás de sus pupitres parecen no ver nada: el golpe de estado del 2002, el sabotaje violento del país en el 2002-2003, la instalación de 7 bases militares gringas en Colombia, la reactivación de la cuarta flota gringa con bases en Aruba (o ABC), los recientes acuerdos militares entre EEUU y Trinidad/Tobago y Guyana, estamos rodeados, pero esos escritores no lo ven.
¿Y los centenares de asesinado y heridos por los mercenarios gringos en nuestro país?
¿También son bombitas de jabón?
¿Y la masiva violencia de guerra del 2013 y 2014, con mercenarios y armas de guerra para acostumbrarnos a la guerra a más grande escala, para que no nos demos cuenta que ya estamos en guerra, y ahora la declaración de guerra de Obama contra Venezuela? Al parecer, para estos escritores, estas cosas también son solamente bombas de jabón. Es como si quisieran negar la verdad y creer que las guerras solamente ocurren en otros países del mundo, no aquí, no, no, no.

Sobre las sugerencias mencionadas al comienzo del artículo:

1) Suspender las elecciones no es pelear, no sé lo que es, no tiene nada que ver con lanzar piedras, me parece ser una retaliación por parte de un malcriado que no sabe pelear. Es como si mi amigo, mientras que peleamos contra una banda de delincuentes violentos, les gritara amenazas en vez de darles patadas entre las piernas.

2) Confiscar los activos gringos o no mandarles el petróleo no es pelear inteligentemente, es lanzar más gasolina al fuego. Es obviamente una estrategia que surge de la mente de alguien que no sabe pelear. Es una tontería y una malcriadez, pienso yo. Para activar este tipo de acciones hay que hacerlo de manera muy bien planificada, y por sorpresa, pero ahora no es el tiempo. Es más requiere muchísimo dinero para cubrir las pérdidas. Si Venezuela se atreviera a hacer esto, de inmediato el gobierno de EEUU confiscaría, por siempre y sin pagar un centavo, a CITGO, la empresa de PDVSA en EEUU, y una de las más grandes en su ámbito de actividad en ese país. Es más congelarían las cuentas de todos los venezolanos y empresas venezolanas no deseable en EEUU. Europa se sumaría a este esfuerzo. Y eso sería solamente el comienzo de los problemas. De implementar lo que sugieren, sería como si yo estuviera peleando con mi amigo contra una banda de delincuentes violentos, y que mi amigo le escupa en el ojo a uno de los delincuentes en vez de darle por la cabeza con el palo que sostiene en una mano.

3) ¿Convocar a una reunión continental? Eso es como que si mientras mi amigo y yo estamos peleando contra una banda de delincuentes violentos, él sale corriendo para ir a ver un amigo al otro lado de la ciudad para buscar apoyo, dejándome solo para que me masacren. Me parece que cuando la pelea está en marcha, y está desde que Chávez murió, no es tiempo de salir corriendo, o llorando, así como siempre lo hace la cobarde oposición venezolana, a buscar “amigos” por otros lados. Los verdaderos amigos nos apoyarán sin que vayamos a buscarlos. Es más, me parece que sería mucho más eficiente que esos supuestos amigos vengan a luchar con nosotros contra esta banda de delincuentes, ¿o no? Así como Rusia lo ha hecho mandando buques de guerra a nuestro país y para participar en ejercicios militares con nosotros a partir del 14 de marzo. Esto es un verdadero amigo en tiempos de peleas, no los grandes habladores de siempre que andan haciendo miles de reuniones en los mejores hoteles de Latinoamérica, cobrando sus miserables gastos a los gobiernos.

Como muchos de nosotros, en estos tiempos no me importa un carrizo escuchar ninguna discusión sobre “el socialismo,” tuvimos alrededor de 10 años para discutirlo en media paz y poner programas socialistas en acción, y se ha hecho mucho. Falta mucho, pero ahora no es el tiempo de discutir, es el tiempo de actuar, es el tiempo de pelear, es el tiempo de que todos los ciudadanos, chavistas, socialistas, Revolucionarios, opositores Patrios incluso, montemos trampas contra los gringos, y sistemas de comunicación entre nosotros en preparación para el día que nos corten el internet y los teléfonos y nos tumben las satélites del cielo.
Es tiempo de aprender como envenenar al enemigo, como enfermarlo para que no pueda pelear, para que pase todo su tiempo con diarrea sobre la poceta, es tiempo de almacenar herramientas y preparar planes estratégicos locales en cada comunidad para preparar ataques de sorpresa contra los gringos armados, fosas ocultas, túneles, rutas de escape, sitios de emboscada, así como lo hizo el valiente Pueblo de Vietnam contra la mierda gringa.
Se pudiera decir que bajo las presentes circunstancias, prefiero pelear contra los gringos al lado de un opositor que quiere y sabe pelear que de pelear al lado de un socialista que no quiere pelear y solo sabe hablar (o escribir). Después de la pelea contra los gringos delincuentes violentos es cuando seguiré discutiendo con el opositor sobre la política interna del país y nuestras diferencias, pero no mientras peleamos contra un enemigo en común.
Los socialistas deberíamos hacer igual entre nosotros mismos, caigámonos a palos después de haberle caído a palos a la mierda gringa.
Mi lema, por ahora, es, “Por ahora no me importa el socialismo, no me importa el capitalismo, me importa la Patria.”

¿Qué hacer con la burguesía?

Después de la crisis del 2001 se inició en nuestro país –devaluación y activas políticas proteccionistas  mediante- un acelerado proceso de sustitución de importaciones; en numerosos rubros como la indumentaria y el calzado prácticamente desapareció la competencia externa. Empresas netamente importadores de marcas internacionales conservaron la representación de las mismas pero ante el nuevo paradigma tuvieron que empezar a fabricar los mismos productos aquí; esto dio lugar al nacimiento/renacimiento de cientos de talleres de costura y corte para terceros que a su vez se tradujo en más puestos de trabajo, con la aclaración necesaria que no hay un correlato entre esto y calidad de trabajo. Es conocido que muchos de ellos tienen trabajadores en negro y aún en modos de semi-esclavitud, con jornadas de trabajo extenuantes sin días de descanso. Vamos, que en ciertas cosas sí que nos parecemos a China, ¿no es cierto familia Awada?.

Pero no todas las que reverdecieron fueron PyMEs: La empresa Alpargatas, en una eterna convocatoria de acreedores durante los ’90 que la dejó casi el borde de la desaparición, recibió un impresionante flujo de trabajo a façon por parte de importadores de calzado informal dado que es prácticamente la única planta de Argentina con máquinas y capacidad para vulcanizar cientos de zapatillas por día. Y ante la nueva oportunidad hizo lo que suele hacer la burguesía “nacional” cada vez que le alambran el mercado: capelladas mal pegadas, rebabas en las suelas, etiquetas descocidas, ojales no simétricos y toda una serie de detalles que no tienen nada que ver con la calidad de los materiales sino con el chanterío propio de una clase que solo sabe quejarse y echar culpas a cualquiera (si es un gobierno tibiamente industrialista mejor) menos a su dejadez y su afán rentístico inmediato. ¿Fabricar más y mejor para ganar mercados externos? Forget it man! ¿Para qué si haciendo mierda me lleno de oro? suele ser el mantra nunca escrito pero grabado a fuego en una clase parasitaria que solo se industrializa en condiciones ultra favorables de mercados cautivos y ganancias enormes. Y cuando cambia el gobierno “filo-marxista” y el dólar se empareja con el peso pues simplemente despide trabajadores “porque no se puede competir contra las economías de dumping”, cierra las líneas de producción  y se ponen a importar el producto terminado de esas mismas economías o de sus plantas radicadas en paraísos/infiernos laborales. Es pavoroso observar la diferencia de calidad entre un producto proveniente del sudeste asiático con su equivalente nacional; insisto con algo: en esto no tiene nada que ver la calidad de los materiales -no hay siquiera una sola materia prima para hacer zapatillas que no se consiga aquí- sino con la mentalidad rentística del tiburón que caza en la pecera.

Todo proceso de reindustralización debe ir acompañado por un fortísimo programa de cumplimiento de metas y control por parte del Estado Nacional; caso contrario seguiremos como hasta ahora donde una pequeña ola importadora barrerá nuevamente con los muchos puestos de trabajo creados hasta la fecha recreando la hecatombe social iniciada con la dictadura neo liberal y remachada por la revolución (in)productiva.
 
PD: Hace unos minutos compré un secador de pisos fabricado en goma; simplemente se rompió tratando de ajustarlo con delicadeza al cabo...

 

La (no) burguesía nacional

burguesía

Una muy conocida firma del rubro textil con más de 80 locales de venta al público, con presencia en casi todas las grandes ciudades del país y en los principales shoppings les anunció a sus empleados que no van a realizar la tradicional fiesta de fin de años a raíz de “las bajas en las ventas y en la rentabilidad, Kicillof, Cristina, los fondos buitres, el clima de crispación, la incertidumbre por el año electoral, los ataques contra Bonadío, el ascenso a primera de Crucero del Norte, la no venida de King Crimson por el precio del dólar, Riquelme fuera de Boca, el espionaje con la SUBE, etc. etc.”.

Vale mencionar que el citado fabricante –cuyas prendas están particularmente enfocadas al público masculino- siempre realizó el austero (sic) ágape en su propio predio y que en esta década de la diKtadura creció como nunca y obtuvo cuantiosas ganancias. Seguramente durante el transcurso del año que viene arancelarán a sus dispendiosos empleados el uso de la máquina de café, que como todos sabemos es otro de los grandes gastos a cortar cuando la actividad decae más allá del 2%

Burguesía “Nacional”, ni nacional y casi que ni burguesa.

Mi generación es perseguida por imágenes de niños judíos en el ghetto y en campos de concentración. Los crímenes contra ellos nos causan una tristeza que nos perseguirá toda la vida. Pero por la misma razón nos sentimos violados por las imágenes de chicos palestinos perseguidos. Y esta vez es Israel el responsable de la ofensa.

Olof Palme

Quedan los artistas (*)

Jared_Leto

 

“To all the dreamers out there around the world watching tonight in places like Ukraine…

Ucrania_nazis

and Venezuela

Fascismo_Venezuela

We are here and as you struggle to make your dreams happen, to live the impossible, we're thinking of you tonight”.

 

(*) A la memoria de Elvis Rafael Durán De La Rosa, joven trabajador venezolano de 29 años, degollado por un alambre de púas que cruzaba la calle de lado a lado, colocado por los soñadores de Jared Leto que también sueñan en Ucrania con volver a matar judíos como el soñador del pasado Stefan Bandera.

El_asesinato_de_Elvis_Duran


Últimamente han crecido como hongos en terreno húmedo los desencantados del “kirchnerismo”; los hay de varios tipos: Desde los más previsibles, como todo el peronismo oficial peronista de Perón pura sangre 100% –es decir la derecha peronista- que solo se bancaron a regañadientes a la sucia montonería gobernante porque no había otro paraguas donde acovacharse pero ahora que huelen calas retoman sus viejas obsesiones macartistas pasando por supuestos izquierdistas que, imposibilitados por pereza intelectual y falta de voluntad de construir algo por si mismos, depositaron en el Movimiento sus sueños de revolución sin pensar que el PJ jamás se propuso tamaña empresa, siguiendo por arribistas de toda laya que su máxima aspiración detrás de la verborrea refundante solo fue escalar en la nomenklatura a título personal (cuyo símbolo mas acabado es un triste borrachín de módica escritura que no dejó programa de radio y tv afín al gobierno sin recorrer y ahora es un patético opositor con delirios místicos a la espera del contrato salvador en los medios de la AEA) y terminando por los integrantes de lo que genéricamente podríamos denominar la izquierda peronista que no terminan de digerir (o esconden en el fondo del alma) que pertenecen a un partido que pasó por la experiencia neo-con Menem, con el apoyo entusiasta de los más y el silencio –cómplice- de los menos. Viene a cuenta rememorar esto último porque no existe en la historia mundial un partido político que pase por una experiencia así sin cambiar sus postulados para siempre; de la justicia social a la destrucción del Estado de Bienestar, de la soberanía política al alineamiento sin fisuras con el Imperio, de la independencia económica a entregarla a los pies del FMI y el Banco Mundial. El PRI mexicano –primo hermano del PJ- es un buen ejemplo de lo mencionado, desde el pionero Salinas de Gortari hasta acá. Como lo de la derecha peronista era bien predecible –sólo una gran cuota religiosa y anti-cartesiana pudo generar alucinaciones como llamar “compañeros” a Hugo Moyano e Hijos SA- me detendré en el resto.
Los “izquierdistas” viven pasando por distintas experiencias políticas a la espera del milagro pero sin pringarse con las contradicciones del poder y la gestión; soñadores eternos de un país imaginario no aceptan que a la guerra no se puede ir con un cuchillo de palo. Así todo pasaría por una cuestión de voluntad: La nacionalización de la banca y el comercio exterior o la recreación de la Junta Nacional de Granos es solo una firma en un expediente más, únicamente demorada por algún burócrata enquistado. La lucha contra las corporaciones especuladoras tendría su final feliz simplemente con un ardoroso discurso presidencial. ¿Qué el final feliz solo podría venir con la lisa y llana expropiación de los expropiadores? El amigo “izquierdista” en el fondo de corazón no cree que haga falta; el clima de época, el deseo o el simple enunciado hará que la AEA y sus satélites firmen la rendición incondicional sin pelear; y si hiciese falta otra cosa ahí estarán sus imaginarias masas concientizadas que están en sus casas a la espera del llamamiento a la rebelión. Gran problema: la clase obrera –después de décadas de derrotas y colonizadas por el pensamiento del Amo- no solamente está a años luz de ser una clase para sí sino que ¡horror! está avergonzada de pertenecer a la misma; por eso es tan nefasto el apriorismo del concepto “pueblo”, presupone algo que no existe (hoy). La reconstrucción del campo popular -y de la clase-es una tarea larga, prolongada en el tiempo, paciente, intensa, de avances exasperantemente mínimos la mayoría de las veces; es ni más ni menos como bien comenta Eric Hobsbawn acerca del pensamiento de Gramsci:
Gran parte de la política de izquierdas incluso hoy en día -y quizá especialmente hoy- se basa así mismo y por razones similares no en la clase obrera real con su organización de masas, sino en una clase trabajadora nominal, en una especie de visión externa de la clase trabajadora o de cualquier grupo susceptible de ser movilizado. La originalidad de Gramsci es que él era un revolucionario que nunca sucumbió a esa tentación. La clase obrera organizada tal como es, y no como en teoría debería ser, fue la base de su análisis y estrategia (…) Se podría argüir que para Gramsci lo que constituye la base del socialismo no es la socialización en sentido económico -es decir, la economía socialmente poseída y planificada (aunque ésta es obviamente su base y su marco)- sino la socialización en sentido político y sociológico, es decir, lo que se ha denominado proceso de formación de hábitos en el hombre colectivo, que hará que el comportamiento social sea automático y eliminará la necesidad de un aparato externo que imponga normas (…)
Lo nuevo en Gramsci es la observación de que incluso la hegemonía burguesa no es automática sino lograda a través de la acción y organización política conscientes (…) Una clase ha de trascender lo que Gramsci denomina organización «económico-corporativa» para llegar a ser políticamente hegemónica; y esta es, a propósito, la razón por la que incluso el sindicalismo más militante sigue siendo una parte secundaria de la sociedad capitalista. De ello se desprende que la distinción entre clases «dominantes» o «hegemónicas» y «secundarias» es fundamental. Porque el principal problema de la revolución es cómo convertir en hegemónica una clase hasta entonces secundaria, que crea en sí misma como una potencial clase dirigente y sea creíble como tal para las demás clases.
Pero como todo esto es mucho trabajo y exige grandes dosis de entrega se deposita en otros la tarea; y esos otros clara y explícitamente no quieren hacer la revolución socialista. Entonces, surge primero la duda, luego el desencanto -pariente también directo de cierto espíritu mágico religioso, nadie se desencanta de algo concreto y palpable- y por último la crítica agria y el pase a la espera del siguiente Mesías. Lo siento señor@s: Para (hoy) aplicar ciertos cambios de fondo e inmediatos en nuestro país haría falta una Revolución, y sangrienta ¿Están dispuestos? ¿Creen que “las masas” saldrán en tropel a apoyar? ¿Creen que la oligarquía y el imperialismo no van a reaccionar? ¿Desdeñan tanto al enemigo? ¿Son un tigre de papel? ¿Sobrevaloran tanto las propias fuerzas?. Y lo peor de todo no es lo estrambótico y criminal de la “guerra” sin medir correlaciones de clases y de fuerzas sino que los amigos se ponen insistentemente por fuera de la misma, como observadores críticos, reservándose el papel de sumos sacerdotes de la pureza de lo accionado. Es más, como ya se mencionó anteriormente ni creen que eso sería un escenario más que probable, con llevar la petición prolijamente escrita al Ministerio de Interior alcanzaría.
Propongamos un programa de mínima, simplemente recurriendo a nuestra rica historia; esto lo firmaríamos todos, son los diez puntos del programa de Huerta Grande de junio de 1962:
  1. Nacionalizar los bancos y establecer un sistema bancario estatal y centralizado.
  2. Implantar el control estatal sobre el comercio exterior.
  3. Nacionalizar los sector claves de la economía: siderurgia, electricidad, petróleo y frigoríficas.
  4. Prohibir toda exportación directa e indirecta de capitales.
  5. Desconocer los compromisos financieros del país, firmados a espaldas del pueblo.
  6. Prohibir toda exportación competitiva con nuestra producción.
  7. Expropiar a la oligarquía terrateniente sin ningún tipo de compensación.
  8. Implantar el control obrero sobre la producción.
  9. Abolir el secreto comercial y fiscalizar rigurosamente las sociedades comerciales.
  10. Planificar el esfuerzo productivo en función de los intereses de la Nación y el Pueblo Argentino, fijando líneas de prioridades y estableciendo topes mínimos y máximos de producción.
¿Lindo, verdad? Bueno, HOY ese programa (que posibilitaría construir casas para todos, mantener a raya a los especuladores, recrear en serio el Estado de Bienestar, terminar con la sojización y la degradación del suelo, etc.) implica lo mencionado anteriormente, una guerra frontal y directa contra las clases dominantes y el extremo consenso ideológico logrado entre las clases medias y aún entre la clase obrera. Y no hay masa crítica para eso, lamento por el que cree que sí, obviando cualquier tipo de análisis más o menos serio. Y para finalizar con el realismo mágico tan argentino creen que aún así podrían seguir disfrutando de sus privilegios de clase.
Este gobierno con sus luces y sus inexplicables claroscuros de esconderse y ponerse a la defensiva –como ahora- solo quiso recrear el mito de la Comunidad Organizada, que únicamente pudo funcionar en un lejano contexto histórico de nuestra historia; el que quiso ver otra cosa estará condenado a ser esclavo de sus wishful thinking. Pero también vale la pena aclarar: Después de esto lo que viene es el revanchismo de clase, el desmonte otra vez, ladrillo a ladrillo sin pausa, de lo mínimamente conseguido; recreado el Capital asumirán sus mandos naturales, con lo que implica. No hay Palacio de Invierno a la vista ni se lo intuye disponible.
 
 

Engels, como Marx, defiende, desde el punto de vista del proletariado y de la revolución proletaria, el centralismo democrático, la república única e indivisa. Considera la república federativa, bien como excepción y como obstáculo para el desarrollo, o bien como transición de la monarquía a la república centralizada, como «un paso adelante» en determinadas circunstancias especiales. Y entre esas circunstancias especiales se destaca la cuestión nacional... Hasta en Inglaterra, donde las condiciones geográficas, la comunidad de idioma y la historia de muchos siglos parece que debían haber «liquidado» la cuestión nacional en las distintas pequeñas divisiones territoriales del país, incluso aquí tiene en cuenta Engels el hecho evidente de que la cuestión nacional no ha sido superada aún, razón por la cual reconoce que la república federativa representa «un paso adelante». Se sobreentiende que en esto no hay ni sombra de renuncia a la crítica de los defectos de la república federativa, ni a la propaganda, ni a la lucha más decididas en pro de una república unitaria, de una república democrática centralizada.

Lenin
El Estado y la Revolución

El «socialismo municipal» es un socialismo limitado a los problemas de la administración local. Lo que se sale del marco de los intereses locales, del marco de las funciones de la administración estatal, es decir, todo cuanto afecta a las fuentes principales de ingreso de las clases dirigentes y a los medios fundamentales de asegurar su dominio, todo cuanto afecta no a la administración del Estado, sino a la estructura del Estado, se sale, por lo mismo, de la esfera del «socialismo municipal» (…) La municipalización no amplía ni agudiza la lucha de clases, sino que, por el contrario, la amortigua. La amortigua porque admite el democratismo local paralelamente a un democratismo incompleto del centro. La amortigua también con la idea del «socialismo municipal», pues éste sólo es concebible en la sociedad burguesa al margen del camino real de la lucha, sólo en los asuntos menudos, locales, sin importancia, en los que hasta la burguesía puede ceder, puede transigir, sin perder la posibilidad de conservar su dominación como clase.

Lenin
El programa agrario de la socialdemocracia en la primera revolución rusa de 1905-1907

El narcotráfico es un problema del Estado Nacional, porque por sus rutas se transportan las sustancias prohibidas por las autoridades sanitarias, dijo no hace mucho un triste y solitario posible candidato a presidente por un partido que en clave de broma o sorna se autodenomina socialista, sacándose de encima la responsabilidad.

El gobierno de la ciudad que nunca debió ser autónoma ideó un sistema de inscripción para las escuelas públicas que está dejando sin vacantes a miles de pibes; no fue incompetencia sino un plan perfectamente ideado para que esos molestos se pasen de una vez a la escuela-negocio privada y no jodan el presupuesto.

En ex participante del golpe de estado policial contra Ricardo Obregón Cano, hoy reconvertido en gobernador de una provincia que supo ser cuna del clasismo, agita la bandera del “cordobesismo”, como si se refiriese a una república autónoma que solo con fastidio y a regañadientes forma parte de la Argentina.

Otros colegas feudales, en la misma sintonía, agitan sus derechos exclusivos sobre la riqueza del subsuelo e inflamados de la falsaria y decimonónica verba rojo punzó firman acuerdos con multinacionales que los quintuplican en poder y lobby pero ante el menor problema le tiran encima sus cuitas al poder central. No cobran tributos al Capital –lo que es decir a su clase- total siempre se tiene a mano el comodín de “la injusta distribución de la coparticipación federal”.

La “gente”, que proclama diálogo pero adora a los gobiernos fuertes siempre que sean W.A.S.P. (¿qué otra cosa fue el gobierno peronista de Carlos Menem?) pasa por alto minucias como diputados truchos o el remate a precio vil de las joyas de la abuela siempre y cuando defiendan sus valores devaluados pero con las eses bien pronunciadas; el constitucionalismo de la conveniencia, siempre clasista.

Si todo es responsabilidad del poder central mejor empezar a hablar de ciertas cosas.

Yo recuerdo exactamente cuando comencé a convertirme en un revolucionario. Fue un día de invierno muy frío, en que un compañero de la escuela primaria se cayó casi congelado en la puerta del edificio donde estaban las aulas. Yo tendría 8 ó 9 años. Vi que ese chico tenía solo el guardapolvo escolar encima de una camisa rotosa. De pronto sentí una profunda vergüenza por mis ropas abrigadas, por mis zapatos y medias de lana. Sentí como si yo le hubiese quitado la ropa a ese chico. Su frío fue para mí un sufrimiento concreto. Sus manos y su cara morada y sus articulaciones rígidas me espantaron como la misma muerte. “Todos somos iguales ante la ley”, decía la maestra. Recuerdo que por esa fecha me empezó a parecer estúpido ser iguales para la ley, y no estar igualmente abrigados para aguantar el frío que era un problema mucho más inmediato y concreto. “Los argentinos somos ricos porque la Argentina es un país riquísimo” seguía diciendo la maestra y citaba largas listas de producción de trigo, carne, azúcar y ventajosas ubicaciones en los rankings de producción en los países del mundo. Sin embargo yo conocía compañeros que no comían nada antes de caminar los cinco kilómetros que los separaban de la escuela, y que aguantaban el hambre hasta la tarde con una batata asada que les daban sus padres al salir de su casa. Esos padres trabajaban cultivando enormes trigales y cuidando centenares de vacas y no tenían más que una batata para darle a sus hijos. La riqueza estaba allí, sin ninguna duda, pero los que la creaban con su trabajo no eran tan ricos como decía la maestra.

Juan Julio “Iván” Roqué
fragmento de una carta a sus hijos

Juan Julio Roqué (uno de los cuadros político-militares más destacados de Montoneros), nacido en Córdoba,  escribió esta carta a sus hijos el día que tuvo que pasar a la clandestinidad y pidió que les sea leída en caso que muriese en combate, como efectivamente sucedió. Docente secundario, Licenciado en Ciencias de la Comunicación y rector de un colegio de enseñanza media, describe al inicio del fragmento que se reproduce más arriba una escena impensada en la Argentina de hoy: Un niño de buena familia, con todos los cuidados y posibilidades en la vida descubre (en un colegio del Estado) que tiene compañeros que no son como él. Puede ver al Otro, palpar su sufrimiento, reconocerlo, sentirlo brutalmente en esa escena primigenia del chico desmayado de frío y hambre ante sus ojos.

La Grieta: Hoy esa escena sería impensada; hoy un Juan Julio Roqué asistiría a una escuela privada y costosa donde se preparan los triunfadores del mañana, sus compañeros vendrían del mismo tipo de familia que la suya e irían a los mismos lugares y compartirían todas las costumbres propias de su clase sin rozarse jamás con el Otro, el escaso de ropas y mal comido; a ese la vida le tiene destinado –en el mejor de los casos- una escuela pública devaluada y careciente de todo en la periferia de la urbe, donde los maestros son a su vez cocineros, asistentes sociales y contenedores de los más diversos dramas: Padres ausentes o alcohólicos, violencia familiar, etc.

Esta formación actual en clave de gens es el verdadero origen de la mentada grieta; cuando no se conocen otros realidades el Otro es el enemigo, el que viene a alterar con su malestar mi bienestar, el destinado entonces a los bastones de la policía (o a ser su ente recaudador vía robos hasta que “quemados” y sin más nada que dar un oportuno “enfrentamiento” silenciará para siempre), al infierno carcelario, a los barrios de la periferia que cada vez son más bantustanes segregados que lugares para vivir, donde el narco recluta su mano de obra barata a falta de otras opciones.

Toda masacre –de alta o baja intensidad- empieza indefectiblemente por la estigmatización: “cucarachas tutsis” en Ruanda, “judíos usureros” en el Tercer Reich, “negros planeros y faloperos” acá; se amplifica en forma agobiante en todos los medios, se agita con todos los prejuicios disponibles a mano (reales o no) y tendrá servido a la mesa el mejor cóctel para saborear la muerte del que ya no es humano, apenas un término despectivo, una molestia a barrer lo más pronto posible, si total ya antes fue barrido de toda condición humana.

Pier Paolo Pasolini, -genial cineasta, marxista, gay- publicó en los inicios de la década del ‘70 dos inquietantes artículos en Il Corriere de la Sera (Dos modestas proposiciones para eliminar la criminalidad en Italia y Mis proposiciones sobre la escuela y la televisión) antes de su muerte que de alguna manera anticiparon y explicaron su asesinato a manos del adolescente marginal Giuseppe Pelosi (nota personal del autor de este blog: cuanto imbécil hoy la juega de “rupturista” por postear algo políticamente incorrecto en Twitter teniendo a este gigante que sí fue un auténtico revulsivo); transcribimos algunos párrafos, donde dice Italia o italianos ponga Argentina o argentinos:

“¿Qué es lo que transformó a los proletarios y subproletarios italianos substancialmente en pequeño burgueses, devorados además por las ganas de serlo también económicamente? ¿Qué es lo que transformó las “masas” de jóvenes en “masas” de criminaloides? Lo he dicho y repetido más de una decena de veces: una “segunda” revolución industrial, que en Italia es la “primera”; el consumismo, que ha destruido cínicamente un mundo “real”, transformándolo en una irrealidad total, en la que ya no hay elección posible entre el bien y el mal. De ahí la ambigüedad que caracteriza a los criminales, así como su ferocidad, producto de la falta absoluta de cualquier tipo de conflicto interior tradicional. Para ellos no hay elección entre el bien y el mal; aunque de todos modos ha habido una elección: se ha optado por el endurecimiento, por la ausencia total de piedad.

En Italia se lamenta la falta de una eficacia policiaca moderna contra la delincuencia. Lo que yo lamentaría, sobre todo, es la falta de una consciencia informada acerca de todo esto y la supervivencia de una retórica progresista que ya no tiene nada que ver con la realidad. Hoy hay que ser progresistas de otro modo, inventar una nueva manera de ser libres: sobre todo al juzgar, precisamente, a quienes han optado por no tener piedad. Hay que aceptar de una vez para siempre el fracaso de la tolerancia, que ha sido, por supuesto, una falsa tolerancia, y una de las causas más importantes de la degeneración de las masas de jóvenes. En definitiva, a la hora de juzgar hay que comportarse en consecuencia y no a priori -ese a priori progresista válido hasta hace unos diez años-.

(…) La escuela obligatoria es una escuela de iniciación a la calidad de vida burguesa: se enseñan cosas inútiles, estúpidas, falsas, moralistas, incluso en el mejor de los casos –es decir, cuando se invita aduladoramente a aplicar la falsa democraticidad de la autogestión, de la descentralización, etcétera: un lío enorme-. Además, una noción sólo es dinámica si incorpora su propio despliegue y profundización: aprender un poco de historia tiene sentido sólo si se proyecta hacia el futuro la posibilidad de una cultura histórica real. De lo contrario las nociones se marchitan, al carecer de futuro nacen muertas, y su función no es otra, pues, que la de crear, en su conjunto, un pequeño burgués esclavo en lugar de un proletario o subproletario libre –es decir, perteneciente a otra cultura que le deja virgen para entender ocasionalmente nuevas cosas reales, mientras está muy claro que el que ha pasado por la escuela obligatoria está prisionero de su ínfimo círculo de saber y se escandaliza ante cualquier novedad-.

(…) En cuanto a la televisión, no quiero añadir más: lo que acabo de decir sobre la escuela obligatoria se multiplica infinitamente con la televisión, puesto que no se trata de una enseñanza sino de un “ejemplo”. Es decir: la televisión no propone “modelos” sino que los representa. Y si los modelos son esos, ¿cómo se puede pretender que la juventud más expuesta e indefensa no sea criminaloide o criminal? Ha sido la televisión la que prácticamente –no es más que un medio-, ha puesto fin a la era de la piedad y ha empezado la era del hedonismo. Una era en la que unos jóvenes a la vez presuntuosos y frustrados a causa de la estupidez y la inalcanzabilidad de los modelos que les proponen la escuela y la televisión tienden inexorablemente a ser agresivos hasta la delincuencia o pasivos hasta la infelicidad –que no es una culpa menor-“.

Notas:

1- Para conocer más acerca de la vida de Juan Julio Roqué recomiendo ver el documental realizado por su hija María Inés, Papá Iván.

2- Para acercarse  a la obra de Pier Paolo Pasolini ir a este enlace

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