Prisa: La caída del imperio, por Pascual Serrano

Chavez-El Pais

Cuando en marzo de 2009 publiqué un reportaje en Le Monde Diplomatique con el antetítulo “El Grupo Prisa se tambalea”, los directivos del diario El País se negaron a aceptar la publicidad que todos los meses contrataba la revista en el suplemento Babelia anunciando sus contenidos. Ahora, en octubre de 2012, el director del diario, Javier Moreno, ha afirmado ante los trabajadores que “el Grupo Prisa está arruinado”. En realidad tanto la primera decisión como la segunda afirmación, aunque contradictorias, son coherentes con el estilo de Prisa: presentar la realidad según sus intereses. En 2009 necesitaba inversores para tapar la deuda millonaria que tenía con los bancos y no aceptaba que nadie difundiera su desastrosa situación económica. En otoño de 2012 debe justificar el despido de un tercio de su plantilla y le interesa decir que el grupo está arruinado. Ese comportamiento, intentar presentar la realidad conforme a tus intereses, es muy común y humano. Pero, cuando es el estilo constante de quien se presenta como el primer grupo de información y comunicación hispano en el mundo, nos podemos hacer idea de la falta de escrúpulos de quienes dicen estar al servicio de la verdad y la libertad de expresión.

La desesperada situación económica del Grupo Prisa es una constante informativa durante los últimos años, el reciente capítulo es el anuncio de un ERE que supone 128 despidos bajo las peores condiciones económicas que permite la ley, 21 prejubilaciones y una disminución del 15% del sueldo para el resto de una plantilla que ahora es de 464 trabajadores. Todo ello con la indignación que despierta en los trabajadores que el consejero delegado, Juan Luis Cebrián, se embolse en torno a 13 millones de euros en 2011, una cantidad que viene a ser todo lo que ingresa el diario por publicidad en dos meses o lo que costaría contratar a 400 nuevos redactores.

El País ha sufrido una pérdida del 25% de su difusión desde 2008: de 459.000 a 343.000 ejemplares de media. Y sigue bajando. Al resto de diarios del grupo no le ha ido mejor, el deportivo As ha caído un 23% y el económico Cinco Días casi un 30%. Han perdido un 43,4% de su negocio en los últimos cinco años -en la media de la prensa española- y la publicidad se ha reducido a la mitad.

Historia: de Polanco a los bancos

Nacido en 1972, Promotora de Informaciones S.A. (Prisa) fue el primer grupo de medios de comunicación en los mercados de habla española y portuguesa. Está presente en 22 países, principalmente en América Latina, Brasil, Portugal y Estados Unidos. Para hacernos una idea de su envergadura diremos que en prensa cuenta con los tres diarios ya citados; y participa en más de 30 cabeceras de revistas en el mercado español. Entre sus editoriales de libros, destacan Santillana en educación y Alfaguara en literatura. Es el accionista mayoritario de Unión Radio, el mayor grupo radiofónico de habla española con más de 1.250 emisoras entre propias y asociadas distribuidas por España, Estados Unidos, México, Colombia, Costa Rica, Panamá, Argentina y Chile. Prisa es el accionista mayoritario de la plataforma por satélite Digital + y minoritario de Cuatro. En cuanto a cine tiene la productora Sogecine y la comercializadora Sogepaq. También opera en la promoción y producción de eventos musicales, en el seguimiento de carreras artísticas, así como en derechos editoriales musicales. Posee cuatro empresas de publicidad y marketing y el 40 % de las acciones de la imprenta con la que trabajan. En Francia es dueña del 15,01% de Le Monde y, aunque Sarkozy les apoyó para aumentar su participación, los redactores lo impidieron.

Hasta que entró en crisis, el accionista de control de Prisa era el Grupo Timón, fundado en 1972 por Jesús Polanco (fallecido en julio de 2007). Tras una enloquecida expansión empresarial en la península ibérica, América Latina y Estados Unidos, Prisa inicia el año 2009 en una situación económica desesperante. El año anterior el valor en Bolsa de sus acciones se desplomó en torno a un 80%. El principal problema de Prisa entonces era una deuda de alrededor de 5.000 millones de euros, que debía ir renegociando periódicamente con el grupo de bancos acreedores. Prisa y su proyecto de televisión de pago comenzaron su declive en su enfrentamiento con el Gobierno de José María Aznar, la “guerra del fútbol” y la de las plataformas digitales. El desarrollo de Internet, las nuevas licencias de Televisión Digital Terrestre (TDT) de pago y el fin del privilegio para los derechos de la emisión del fútbol por imperativo de la Comisión Nacional de la Competencia despojó a Digital + de su principal razón de existencia. Pero, sin duda, fue la OPA sobre Sogecable (la empresa con la que opera Digital +) para lograr el 100% de las acciones lo que dejó noqueadas las cuentas del grupo. Las ventas de propiedades comenzaron en 2007 deshaciéndose de algunos periódicos regionales. En mayo de 2008 Prisa tuvo que dejar su casa en propiedad e irse a vivir de alquiler. Seis meses después cerraba Localia, una red de 80 emisoras locales de televisión que funcionaba desde el año 2000, y dejaba sin trabajo a 300 profesionales. En enero de 2009, anunciaba la venta de sus propiedades en televisión y prensa en Bolivia. Sin embargo, toda esa entrada de dinero no era suficiente. Para lograr calmar al consorcio de bancos acreedores, el grupo debe iniciar un proceso urgente de desinversiones. Durante 2009 se suceden las ventas en Prisa a grupos extranjeros. Por ejemplo, el 4,5% de sus acciones a Talos, filial financiera de la sociedad estadounidense InStore Broadcasting Network, LLC (IBN), y la venta del 25% de Santillana al fondo de capital privado DLJ South American Partners, participado por Credit Suisse. En noviembre de 2009 Telefónica adquiere el 21% del negocio de televisión de pago de Sogecable.

En diciembre se anuncia la fusión de Telecinco (Mediaset) y Cuatro (Prisa) en una empresa común. Creaban un holding para gestionar las dos cadenas, si bien el grupo italiano controlará el 81,7% de la empresa resultante, lo que sugiere más una absorción de Cuatro por los italianos. Prisa solo controlaría el 18% de la empresa. Los dueños de Telecinco adquieren además el 22% de Digital+.

En marzo de 2010 se confirma la gran venta, un acuerdo con la estadounidense Liberty Acquisition Holdings. Como resultado, la familia Polanco deja de ser el accionista de referencia de Prisa, para ser controlada por el grupo estadounidense. Fundada por Nicolas Berggruen y Martin E. Franklin, Liberty es una compañía que cotiza en el mercado norteamericano, se trata de una sociedad instrumental clasificada como Special Purpose Adquisition Company (SPAC). Su traducción sería Empresa con una Intención Especial de Compra. Para entenderlo mejor, Liberty es solo un mediador a través del cual la banca se queda con Prisa.

El acuerdo con Liberty supone que el fondo americano se hará definitivamente con el 57,7% del capital de Prisa. Liberty logró un compromiso de otros inversores para inyectar un mínimo de 500 millones de dólares en su capital. Se trata de los peces gordos de la banca española y mundial. Ahí se encuentra el banco británico HSBC, el Santander y los fondos Centaurus, Tyrus y Pentwater Growth, quienes negociaron con Liberty la compra de diversos paquetes de acciones de nueva emisión. El resultado es una empresa despedazada y repartida entre bancos y fondos de inversión estadounidenses, banca suiza,grupos de comunicación italianos (Mediaset), y empresa de telecomunicaciones (Telefónica).

La grave situación económica de Prisa ha tenido su reflejo en una alta conflictividad laboral. En 2008 El País abordó una profunda reestructuración que supuso su división en tres empresas (contenidos, impresión y servicios), además de la externalización del departamento comercial. Todo ello con el objetivo de debilitar al colectivo laboral y hacerle perder derechos y garantías laborales.  Otro elemento de conflicto fue el contrato firmado en enero de 2010 con Indra, una empresa tecnológica que, entre otras actividades, da soporte electrónico a los cazas estadounidenses F-18 y a los misiles que fabrica MBDA, la segunda compañía de misiles más grande del mundo. Se estableció que Prisa externalizaba a los 300 trabajadores de su departamento de informática, que dejaban de pertenecer a la  plantilla de la empresa de comunicación para estar en la nómina de esta compañía de Tecnologías de la Información y desplazarse a la sede de Indra en la localidad madrileña de Alcobendas. Finalmente, la entrada de los inversores estadounidenses mediante un acuerdo comercial tan complejo también creó la alarma en los profesionales. Todos esos temores se han confirmado.

Capitalismo de casino

Las conclusiones que se pueden sacar de la grave situación a la que se enfrenta el mayor grupo de comunicación español son muchas y variadas. Uno de los errores de Prisa podría haber sido buscar a toda costa un fuerte crecimiento que le garantizase ser un agente de poder político en España y América Latina, algo que sin duda logró, pero a costa de perder solidez empresarial. Ahora, sin muchos de los favoritismos que logró en España bajo el Gobierno de Felipe González -en especial los derechos exclusivos de emisión de los partidos de fútbol y el casi monopolio de la televisión de pago- y con una línea editorial en América Latina de agresividad contra los Gobiernos progresistas que ha superado a los medios tradicionalmente de derechas, su futuro se encuentra más en peligro que nunca. Los directivos del Grupo Prisa pretendieron algo más que crear un gran grupo empresarial de comunicación, quisieron -y necesitaban para continuar sus negocios- gobernar en muchos lugares y ámbitos sin presentarse a las elecciones y ahí es donde han fracasado. Sus cuentas de resultados terminaron dependiendo demasiado de unos poderes políticos a los que no se pudieron imponer. El emporio necesitaba para seguir avanzando concesiones de radio y televisión, exclusividades millonarias para la emisión de fútbol, contratos editoriales privilegiados… Al final no fueron tan poderosos para garantizarse todo ello.

El periodista Pere Rusiñol ha explicado en eldiario.es el desenlace de Prisa en términos empresariales. El grupo se incorporó al ‘capitalismo de casino’ que buscaba pelotazos sin relación con su negocio original; se apuntaron al crédito barato con decisiones tomadas por un reducido grupo de directivos que pensaban solo en el corto plazo y en su propia retribución, a costa de los intereses generales de la compañía, de sus accionistas y de sus trabajadores. Finalmente, cuando la burbuja pinchó, los bancos se hicieron con el control de la empresa, los ejecutivos se aseguraron retiros dorados y los trabajadores pagaron la fiesta con su despido.

La llegada de los americanos resolvió los bolsillos de los de siempre. El asesor jurídico Matías Cortés (miembro del Consejo de Administración), que llevaba contabilizados hace dos años 22 millones de euros en honorarios para su bufete. Juan Luis Cebrián, que se blinda con un salario multimillonario a pesar de ser el responsable de la ruina. Los directivos de Liberty, que facturan una suculenta comisión por conseguir inversores y se aseguraron una retribución del 7% de sus acciones durante tres años, mientras que los accionistas de Prisa de toda la vida hace más de un lustro que no perciben dividendo y sus viejas acciones valen apenas el 2% del valor que tenían cuando empezaron a cotizar.

Prisa ahora es de los bancos y sigue debiendo 3.500 millones de euros. El grupo que durante años ha estado intentado dar lecciones a Gobiernos progresistas latinoamericanos, partidos de izquierda europeos, sindicatos e intelectuales sobre cómo gestionar la política y la economía está probando su medicina. Le acompañan en su hundimiento los políticos y partidos que convirtieron sus lecciones en sagradas verdades. El problema es que Prisa arrastra trabajadores. Y políticos y partidos, a ciudadanos y países enteros.

 

Nota: Este artículo fue publicado en Noviembre del 2012 en el nº 23 de Atlántica XXII – revista asturiana de información y pensamiento

¿Una desidia peligrosa o política de Estado?

“En Rosario el narcotráfico llegó para quedarse”
Mónica Fein, Intendente de la ciudad de Rosario

El progresismo tiene una visión totalmente maricona de la seguridad, una visión sociologizante que indica que la seguridad se va a alcanzar cuando se reforme la sociedad y mientras tanto no saben qué hacer. Deben aprender que, en democracia, si la gestión de la fuerza publica no se hace con una firme voluntad política, dentro de los parámetros democráticos y legales, lo harán las propias fuerzas corporativas que las administran de modo autoritario. El resultado es que el progresismo termina asumiendo un modelo retrogrado y conservador pero con culpa. En algunos casos prefieren no gobernar para no tratar estos temas: a todos les encanta llegar al gobierno hasta que se encuentran con que deben enfrentar estos temas y terminan haciendo lo mismo que la derecha: otorgándole el gobierno a los comisarios y rogándole a dios que ese comisario lo haga con moderación y no haga nada que afecte a sus carreras políticas.

Marcelo Saín, creador de la Policía de Seguridad Aeroportuaria y actual Diputado Provincial por Nuevo Encuentro

Años

Dicen por ahí que la memoria son los recuerdos del pasado tamizados por el presente, polaroids de ordinaria locura sin relato lineal, uno es aquel pero también este. ¿Pasado, presente, futuro? En esa argamasa encalla todo, círculos concéntricos y excéntricos que se alimentan, no hay núcleo ni fin ni principio de los tiempos. Las cosas están ahí, tan lejos y tan cerca que duelen y alegran; asoma una pared curva por sobre la penumbra, una voz, ese disco, aquel vaso de vino, unos pies desnudos, una avenida y un callejón, la imposibilidad de retenerlos aquí hoy y a la vez sentir el ruido del ascensor descendiendo como nave nodriza. No hay fórmulas, no hay manera, solo un deslizar y vuelta a pensar haciendo anagramas como hurones ciegos.

Salud. Nos vemos en Montauk.

La herida de Paris by Spinetta Jade on Grooveshark

Antisionismo no es antisemitismo

antisionista

 

El judaísmo es una religión, una serie de creencias monoteístas, y se practica por todo el mundo por gente de todas las lenguas, países y culturas. Es la más antigua de las tres religiones monoteístas más difundidas (junto con el cristianismo y el Islam), y la menor de ellas en número de fieles. Del judaísmo se desglosaron, históricamente, las otras dos religiones. Sin embargo, a su vez, históricamente, el pueblo judío ha sido perseguido y discriminado; muchas veces teniendo el rol de chivo expiatorio en tiempos de crisis, por ser una minoría y, por tanto, una diana fácil. En la historia moderna, esta discriminación se ha manifestado, primero, en la Rusia del Zar en el siglo XIX, con los pogromos de los judíos y el antisemitismo de la sociedad rusa.

Hubo varias respuestas a este antisemitismo. Por una parte, muchas personas judías emigraron a otros países de Europa y a EEUU en búsqueda de una vida más segura y tranquila. Otras, que no tenían los recursos o las ganas de irse, se quedaban a luchar dentro de los movimientos obreros para conseguir alcanzar otro tipo de sociedad sin racismo y antisemitismo. Pero una minoría de personas judías, básicamente de clase media, pensaba que el antisemitismo era algo inherente al ser humano y no se podía luchar en su contra. Su única solución era fundar un estado exclusivamente judío, separado de otras creencias; un lugar seguro donde las personas judías de todo el mundo pudieran vivir.  Fue de ahí de donde surgieron las ideas del sionismo político. Una idea simple, pero poco práctica. El sionismo, en su primera época, no tenía claro dónde establecer este estado judío. Siria, Argentina o Tanzania fueron algunas de las opciones, pero al final optaron por Palestina. ¿Por qué? La intención era convencer a más personas judías a unirse a su proyecto por las conexiones emocionales y religiosas que tenía “la tierra prometida”. Movimiento que, por cierto, fue minoritario hasta el propio Holocausto.

El sionismo tiene dos fallos básicos. Primero, nunca consideró la existencia de la población que vivía en Palestina, los palestinos y palestinas; lo que propició que desde su inicio haya sido una ideología racista, discriminatoria y exclusiva. Segundo, que para realizar su proyecto, siempre ha tenido que depender de una fuerza imperial para darle apoyo, empezando con el imperio otomano, pasando por Alemania, el imperio británico y, después de la Segunda Guerra Mundial, EEUU. A cambio se debía erigir como el guardián de los intereses geoestratégicos en la zona, lo que en tiempos modernos se ha traducido por el control sobre el petróleo. El antisemitismo no es más que otra forma de racismo: discriminar a un grupo de gente por sus creencias o su cultura. Por eso, las personas que se consideran socialistas y revolucionarias deben luchar contra el antisemitismo con la misma fuerza que luchan contra la islamofobia o cualquier otro tipo de racismo.

Pero debemos tener claro que ser antisionista no es lo mismo que ser antisemita. El antisionismo significa oponerse a un estado colonial y racista desde sus orígenes, y todo lo que ha conllevado durante 65 años de ocupación ilegal. Es luchar contra el opresor e identificarse con las personas oprimidas. Es luchar contra un nacionalismo de derechas nefasto y mezquino. Y es ser, por encima de todo, internacionalistas, creyendo, a diferencia de los primeros sionistas, que es posible luchar contra del racismo y por un mundo mejor para todas las personas.

Steve Cedar

Judío, antisionista, miembro de  Unitat Contra el Feixisme i el Racisme en Vic (Catalunya)

“ayer Sudáfrica, hoy Palestina”

La Conferencia, celebrada en Barcelona entre los días 19-21 de Octubre del 2012, asume la llamada de la sociedad civil Palestina a sumarse a la campaña internacional de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) contra el estado de Israel y emplaza a la sociedad civil del estado a sumarse a ella.

Reunidas en Barcelona más de 500 activistas y 50 organizaciones de la sociedad civil del Estado español nos reafirmamos en nuestro compromiso con la lucha del pueblo palestino durante la celebración, este fin de semana, en Barcelona de la 1ª Conferencia Estatal por el  boicot, desinversiones y sanciones (BDS) y contra el apartheid israelí: “Ayer Sudáfrica, hoy Palestina”.

Constatamos el avance de la campaña BDS como eje central de todas las acciones y actividades de solidaridad con el pueblo palestino. Asimismo, la Conferencia decidió, en sus conclusiones, trabajar para que la campaña por el BDS trascienda más allá del movimiento de solidaridad con el pueblo Palestino. Con estos objetivos, manifestamos nuestra voluntad de coordinación con el Comité Nacional Palestino (BNC), que lidera e impulsa el movimiento internacional de apoyo a la campaña BDS.

El boicot al Estado de Israel es una campaña que surge del propio pueblo palestino en el año 2005. Entre las demandas de este llamamiento están el fin de la ocupación de todos los territorios árabes por Israel en el 67, el derecho al retorno de todos los refugiados, y la igualdad de derechos para toda la ciudadanía del Estado Israelí.

Constatamos, de la misma manera, la necesidad de apoyar esta campaña no-violenta para poner fin a la violación sistemática de los derechos humanos y la legalidad internacional por parte de Israel. Violaciones que han quedado constatadas de nuevo con el secuestro en aguas internacionales de la última Flotilla a Gaza durante la celebración de la Conferencia. Por lo que exigimos a nuestros gobiernos garantizar la libertad de circulación en aguas mediterráneas, poner fin al bloqueo a Gaza, así como la liberación inmediata de las personas que a día de hoy Israel mantiene presas.

Como organizaciones de la sociedad civil, y activistas por la causa internacionalista, hacemos un llamamiento a la sociedad civil Internacional (y a todas las personas de buena voluntad) a sumarse a este movimiento del pueblo palestino basado en los fundamentos éticos de justicia, libertad e igualdad, para poner fin a la impunidad del Estado de Israel.

BDS Movement
Barcelona, 21 de Octubre de 2012

Sobre el mal uso del concepto “Bonapartismo”

Por Olmedo Beluche,  publicado por Aporrea el 10/12/2007

“Bonapartismo” es una categoría política que heredamos de Carlos Marx cuando, en El Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte describió un tipo de régimen burgués que por sus actos se ubica, en apariencia, por encima de todas las clases, dice actuar en nombre de todas ellas, pero que “no puede dar nada a una sin quitárselo a otra”. En una frase: “Es bajo el segundo Bonaparte cuando el Estado parece haber adquirido una completa autonomía”. Y con mayor precisión agrega:

“Bonaparte, como poder ejecutivo convertido en fuerza independiente, se cree llamado a garantizare el "orden burgués". Pero la fuerza de este orden burgués está en la clase media. Se cree, por tanto, representante de la clase media y promulga decretos en este sentido. Pero si algo es, es gracias a haber roto y romper de nuevo y diariamente la fuerza política de esta clase media (…). Esta misión contradictoria del hombre explica las contradicciones de su Gobierno, el confuso tantear aquí y allá, que procura tan pronto atraerse como humillar, unas veces a esta y otras veces a aquella clase, poniéndolas a todas por igual en contra suya, y cuya inseguridad práctica forma un contraste altamente cómico con el estilo imperioso y categórico de sus actos de gobierno, estilo imitado sumisamente del tío”.

De allí  el concepto ha venido a describir un tipo de régimen (burgués) dictatorial o “fuerte”, con un recorte más o menos amplio de las libertades democráticas. Bonapartismo ha venido a constituirse, en el lenguaje marxista, en un sinónimo de lo que, en lenguaje común, se llama dictadura. Dictadura que trabaja para la burguesía, sin que ella haga parte directa del gobierno. Tomado de esta manera es como lo han utilizado los trotskistas del ahora famoso pacto del Hotel Bauen aplicándolo a Chávez. Por mera derivación lógica, tanto el gobierno venezolano, como su reforma constitucional, constituyen una dictadura (bonapartista) que se acentúa. Hay un pequeño paso, de ahí a la conclusión de que el eje de la política de los compañeros, pase a ser el combate a las reformas constitucionales chavistas votando “No” en el referéndum. En esa perspectiva, el régimen de Chávez es el enemigo número uno a combatir, y la oposición burguesa, liderada por Rosales, en todo caso es un enemigo secundario, y aliado “democrático burgués” circunstancial en el marco del referéndum. Por arte de magia, el líder populista, y claramente antiimperialista, Hugo Chávez, llevado al poder y ratificado reiteradamente por su pueblo en diversos comicios electorales, pasa a ser una especie de “dictador”, y la corrupta oposición oligárquica y pro imperialista, es “democrática”. Por otro camino más sofisticado, y supuestamente marxista, se cae a las mismas caracterizaciones que el imperialismo y sus medios de comunicación.

Esta manera de proceder de los compañeros de la LIT es inaudita e imperdonable. Trotsky señaló que en los países semicoloniales (dependientes) el imperialismo producía una serie de deformaciones que conferían a los regímenes bonapartistas un carácter inusual (sui generis). Y que lo que daba el marco para la actuación revolucionaria en ellos, no era la dicotomía democracia/fascismo, sino la dicotomía imperialismo/nación oprimida.  Trotsky agregó que, en los países oprimidos por el imperialismo, se daban dos tipos de regímenes bonapartistas sui generis: uno reaccionario, que se apoya en el imperialismo para reprimir a las masas; y otro progresivo, que se apoya en el movimiento de masas para confrontar al imperialismo. Por supuesto, la existencia de uno u otro da el tono de la política de los revolucionarios, no pudiendo tomarse como iguales, ni traslaparse uno por el otro.

“...El régimen interno de los países coloniales y semicoloniales tiene un carácter predominantemente burgués. Pero la presión del imperialismo extranjero altera y distorsiona tanto la estructura económica y política de esos países que la burguesía nacional (aun en los países políticamente independientes de Sudamérica) no alcanza más que parcialmente el nivel de clase dominante. La presión del imperialismo en los países atrasados no cambia, es verdad, su carácter social básico, ya que opresor y oprimido no representan más que diferentes grados de desarrollo de una misma sociedad burguesa. Sin embargo, la diferencia entre Inglaterra y la India, Japón y China, los Estados Unidos y Méjico es tan grande que tenemos que diferenciar estrictamente entre países burgueses opresores y oprimidos, y consideramos que es nuestro deber apoyar a los segundos contra los primeros. La burguesía de los países coloniales y semicoloniales es una clase semioprimida, semidominante...” (pp 43-44).

“En los países industrialmente atrasados, el capital extranjero juega un rol decisivo. De aquí la debilidad relativa de la burguesía "nacional" respecto del proletariado "nacional". Esto da origen a condiciones especiales de poder estatal. El gobierno oscila entre el capital extranjero y el doméstico, entre la débil burguesía nacional y el proletariado relativamente poderoso. Esto confiere al gobierno un carácter bonapartista "sui generis", un carácter distintivo. Se eleva, por así decir, por encima de las clases. En realidad, puede gobernar ya convirtiéndose en instrumento del capital extranjero y aherrojando al proletariado con las cadenas de una dictadura policial o bien maniobrando con el proletariado y hasta llegando a hacerle concesiones, obteniendo así la posibilidad de cierta independencia respecto de los capitalistas extranjeros. La política actual está en la segunda etapa; sus más grandes conquistas son las expropiaciones de los ferrocarriles y de las industrias petroleras.

“Estas medidas permanecen enteramente dentro del dominio del capitalismo de Estado. Sin embargo, en un país semicolonial, el capitalismo de Estado se halla bajo la fuerte presión del capital extranjero privado y de sus gobiernos y no puede mantenerse sin el apoyo activo de los obreros. Por esto intenta, sin dejar que el poder real escape de sus manos, colocar sobre la organización obrera a una parte considerable de la responsabilidad por la marcha de la producción en las ramas nacionalizadas de la industria” (pp 61-62).

León Trotsky, Sobre la liberación nacional. Ed. Pluma. Bogotá. 1980

Suponiendo que Chávez encarne un régimen bonapartista sui generis, los compañeros de la LIT tienen la obligación de responder a las preguntas: ¿A cuál de los dos tipos pertenece? ¿La diferencia marca una política distinta para cada uno? ¿Sí o no?. Yo digo sin ambages, de caracterizarse al régimen de Chávez como bonapartista sui generis (¡¡no olvidar el apellido!!), con toda claridad pertenece a la segunda categoría. Y, si así es, ¿tiene esto consecuencias políticas para los revolucionarios? Sí, y muy grandes. Veamos lo que Trotsky decía respecto al gobierno de Lázaro Cárdenas (un Chávez de los años 30) y su medida de nacionalización del petróleo, respondiendo a una campaña que lo hacía (a Trotsky) responsable por la medida:

“Para desacreditar la expropiación a los ojos de la opinión pública burguesa, se la presenta como una medida “comunista”. La ignorancia histórica se combina aquí con la mentira consciente. El Méjico semicolonial lucha por su independencia nacional política y económica. Tal es, en su estado “actual”, el contenido fundamental de la revolución mejicana... En estas condiciones, la expropiación es el único medio serio de salvaguardar la independencia nacional y las condiciones elementales de democracia.

(…) El general Cárdenas pertenece a la serie de hombres de Estado de su país que han cumplido y cumplen la obra de Washington, de Jefferson, de Abraham Lincoln y del General Grant (…) yo consideraría como un honor el tener aunque no fuera más que una parte de responsabilidad por la medida osada y progresiva del gobierno mejicano. Pero no tengo la menor razón para hacerlo. Fue en los diarios que leí por primera vez el decreto (…) La expropiación del petróleo no es ni comunismo ni socialismo: es una medida profundamente progresiva de autodefensa nacional”.

“Marx no consideraba en modo alguno comunista a Abraham Lincoln. Esto no impidió a Marx, sin embargo, manifestar su profunda simpatía por la lucha que Lincoln dirigía. La Primera Internacional envió al presidente de la guerra civil una nota de salutación y Lincoln, en su respuesta, aprecia calurosamente este sostén moral. El proletariado internacional no necesita identificar su programa con el del gobierno mejicano. Para nada sirve a los revolucionarios disfrazar, falsificar, ni mentir... Sin abandonar su propia fisonomía, toda organización obrera del mundo entero, y ante todo de Gran Bretaña, tiene la obligación de atacar implacablemente a los bandidos imperialistas, su diplomacia, su prensa y sus lacayos fascistas. La causa de Méjico es la causa de toda la clase obrera del mundo”. (Ibíd., pp 55-60).

Está claro, para Trotsky, el elemento central a tomar en cuenta para formular la política de los revolucionarios es en dónde se encuentran los intereses del imperialismo, su prensa y sus lacayos. Pregunto: ¿En el referéndum del 2 de diciembre en Venezuela, dónde estaban los intereses del imperialismo y sus lacayos? ¿Del lado del “Sí’ o del lado del “No”?. Los compañeros de la LIT, que han llamado al voto “No”, pasan por alto este elemento central del quehacer político en cualquier país semicolonial: el imperialismo y sus intereses (!!).  Se han metido a hacer un análisis acerca del contenido bonapartista de la reforma propuesta por Chávez, abstrayendo el problema principal: el imperialismo y su política para Venezuela. Con lo cual, pudiendo tener razón formal, en la práctica le han hecho el juego al imperialismo y la reacción venezolana.

Por supuesto, a partir de lo anterior, “manteniendo su propia fisonomía política” los revolucionarios no tienen que presentar como “comunista” aquello que no lo es, y pueden señalar las críticas o los emplazamientos que sean necesarios, a Cárdenas o a Chávez. Pero ubicándose con claridad del lado contrario al imperialismo y sus lacayos. Una cosa es criticar la reforma desde el lado que está confrontado con el imperialismo, y que a todas luces encabeza el presidente Chávez, y otra muy distinta es hacerlo desde le bando pro imperialista. Por si persistieran dudas, leemos otro artículo de Trotsky (citado en el mismo libro) titulado "Combatir al imperialismo para combatir al fascismo” (21/9/1938):

“Lo más importante y lo más difícil en política es, en mi opinión, por una parte definir las leyes generales que determinan la lucha de vida o muerte de todos los países del mundo moderno; por otra descubrir las especial combinación de esas leyes que se da en cada país. La humanidad moderna, sin excepciones, ..., vive bajo el yugo del imperialismo. No hay que olvidarlo ni por un instante. Pero esto no significa para nada que el imperialismo se manifiesta del mismo modo en todos los países. No. Algunos países son los que dirigen el imperialismo, otros sus víctimas. Esta es la principal línea divisoria entre los Estados y naciones modernos. El urgente problema del fascismo y la democracia debe encararse únicamente desde este punto de vista” (Pág. 67).

Y agrega:

“Para Méjico, por ejemplo, democracia significa el deseo de un país semicolonial de escapar a los lazos de la dependencia, de dar la tierra a los campesinos, de elevar el nivel cultural de los indios y demás. En otras palabras, los problemas democráticos de Méjico tienen un carácter progresivo y revolucionario (…). Los países coloniales y semicoloniales deben combatir en primer lugar al país imperialista que los oprime directamente, sin tener en cuenta si usa la máscara del fascismo o de la democracia” (Ibíd..).

La forma como los compañeros de la LIT, y otros como Altamira (PO), cargan las tintas contra Chávez, da la impresión de que lo catalogan como un bonapartista reaccionario y no progresivo (como Trotsky caracterizaba a Cárdenas), pasando por alto no sólo su clara política antiimperialista, sino también sus medidas sociales internas (por más limitadas que sean) y hasta su propia propaganda por el socialismo (así sea la versión reformista del “socialismo del siglo XXI”). Caracterización completamente errónea y ciega a la realidad pero que, incluso, para el caso de un bonapartista reaccionario (fascista), que no es para nada el caso de Chávez, que se confronta con el imperialismo Trotsky señala una política completamente clara y distinta a la de la LIT:

“En Brasil existe hoy un régimen semifascista que ningún revolucionario puede ver sino con odio. Supongamos, sin embargo, que mañana Inglaterra entra en un conflicto militar con Brasil. Yo le pregunto, ¿de qué lado del conflicto estará la clase obrera? Le diré qué contestaría yo: en este caso yo estaré de parte del Brasil “fascista” contra la Inglaterra “democrática”. ¿Por qué? Porque el conflicto entre esos dos países no será una cuestión de democracia o fascismo. Si Inglaterra triunfara pondría otro fascista en Río de Janeiro y duplicaría las cadenas de Brasil... Bajo cualquier máscara hay que aprender a distinguir a los explotadores, esclavistas y ladrones!”

León Trotsky La lucha antiimperialista es la clave de la liberación, entrevista con Mateo Fossa

En su alocada carrera sectaria, los compañeros de la LIT, UIT y demás, han olvidado hasta su propio maestro Nahuel Moreno. Para no abrumar más con citas que podrían llenar un libro, hago la última:

“Trotsky no se cansó de señalar que todos los gobiernos burgueses no son iguales. Que hay que saber distinguir cuidadosamente los distintos tipos que existen y establecer si hay luchas entre bandos de la burguesía. Insistió en que, cuando hay síntomas de avance fascista se debe señalar a los trabajadores que la tarea más urgente es combatirlo a muerte, por todos los medios. Para ello, es necesario medir conscientemente si hay fuerzas suficientes para voltear al gobierno burgués de turno y tomar el poder, o si, en cambio, hay que unir a los trabajadores en luchas defensivas contra el fascismo”.

Nahuel Moreno El partido y la revolución. Ediciones Antídoto. Buenos Aires. 1989.

Al margen de si existe la intención de un golpe de estado reaccionario, que el gobierno de Chávez ha denunciado, y que hay que discutir, y que podría venir disfrazado por la vía Constitucional (léase referéndum revocatorio): ¿Quién representa el sector burgués reaccionario y pro imperialista hoy en Venezuela, Chávez o Rosales? ¿O, compañeros de la LIT, da lo mismo uno que otro?. En Panamá podemos hablar con propiedad de estas desviaciones sectarias que “olvidan” al imperialismo como piedra de toque para que los revolucionarios hagan política. Porque aquí fuimos víctimas directas de esos análisis sacados de contexto concreto y de la política sectaria y ultraizquierdista de la LIT.  Uno de esos “errores” fue el ridículo del periódico del PST panameño, que en 1981 sostuvo que el general Omar Torrijos no pudo ser víctima de un atentado de la CIA porque, como era un gobernante “burgués”, trabajaba para el imperialismo y así para qué lo iban a querer matar. ¡Qué lógica de mierda, como diría Chávez!

Esta desviación condujo al PST panameño a otro error y crisis cuando, en 1987, el imperialismo y la burguesía “nacional” crearon la Cruzada Civilista en su enfrentamiento con el general Noriega. Recuerdo una agria discusión con un compañero de la dirección del PST que insistía en que debíamos presentarnos a una marcha de la Cruzada cuyo lema central era: “La empresa privada es libertad”. El paroxismo del simplismo lógico del trotsquismo ultraizquierdista llegó cuando en la última revista de la LIT, un par de semanas antes de la invasión norteamericana a Panamá, en diciembre de 1989, se editorializaba que Estados Unidos nunca invadiría el país. Con vergüenza recuerdo que, para poder repartir la revista, en enero de 1990, tuvimos que arrancarle la página editorial.

Hasta el día de hoy no he visto nunca una autocrítica de esos mismos compañeros que ahora sostienen errores semejantes para Venezuela, en circunstancias que se parecen mucho a lo que ya vivimos en Panamá. Ojo Chirino [1], aprende de la experiencia ajena. No hay peor secta que la que no quiere dejar de serlo.

Notas:

[1] Orlando Chirino, candidato a presidente en las últimas elecciones venezolanas por el partido Socialismo y Libertad y  apoyado por otras sectas de la izquierda vulgar (inclusive el PTS de la Argentina).  Obtuvo la friolera del 0,02% del total de votos

 

 

Sí a la reforma de la Constitución Nacional

Capítulo IV (*)

La función social de la propiedad, el capital y la actividad económica

Art. 38 - La propiedad privada tiene una función social y, en consecuencia, estará sometida a las obligaciones que establezca la ley con fines de bien común. Incumbe al Estado fiscalizar la distribución y la utilización del campo o intervenir con el objeto de desarrollar e incrementar su rendimiento en interés de la comunidad, y procurar a cada labriego o familia labriega la posibilidad de convertirse en propietario de la tierra que cultiva. La expropiación por causa de utilidad pública o interés general debe ser calificada por ley y previamente indemnizada. Sólo el Congreso impone las contribuciones que se expresan en el artículo 4°. Todo autor o inventor es propietario exclusivo de su obra, invención o descubrimiento por el término que le acuerda la ley. La confiscación de bienes queda abolida para siempre de la legislación argentina. Ningún cuerpo armado puede hacer requisiciones ni exigir auxilios de ninguna especie en tiempo de paz.

Art. 39 - El capital debe estar al servicio de la economía nacional y tener como principal objeto el bienestar social. Sus diversas formas de explotación no pueden contrariar los fines de beneficio común del pueblo argentino.

Art. 40 - La organización de la riqueza y su explotación tienen por fin el bienestar del pueblo, dentro de un orden económico conforme a los principios de la justicia social. El Estado, mediante una ley, podrá intervenir en la economía y monopolizar determinada actividad, en salvaguardia de los intereses generales y dentro de los límites fijados por los derechos fundamentales asegurados en esta Constitución. Salvo la importación y exportación, que estarán a cargo del Estado, de acuerdo con las limitaciones y el régimen que se determine por ley, toda actividad económica se organizará conforme a la libre iniciativa privada, siempre que no tenga por fin ostensible o encubierto dominar los mercados nacionales, eliminar la competencia o aumentar usurariamente los beneficios.

Los minerales, las caídas de agua, los yacimientos de petróleo, de carbón y de gas, y las demás fuentes naturales de energía, con excepción de los vegetales, son propiedad imprescriptibles e inalienables de la Nación, con la correspondiente participación en su producto que se convendrá con las provincias.

Los servicios públicos pertenecen originariamente al Estado, y bajo ningún concepto podrán ser enajenados o concedidos para su explotación. Los que se hallaran en poder de particulares serán transferidos al Estado, mediante compra o expropiación con indemnización previa, cuando una ley nacional lo determine.

El precio por la expropiación de empresas concesionarios de servicios públicos será el del costo de origen de los bienes afectados a la explotación, menos las sumas que se hubieren amortizado durante el lapso cumplido desde el otorgamiento de la concesión y los excedentes sobre una ganancia razonable que serán considerados también como reintegración del capital invertido.

 

(*) Tomado de la Constitución Nacional de 1949

Por el retorno del estado empresario

Mapa de la red ferroviaria argentina, antes y después de las concesiones

...difícilmente se encontrará otro problema en que deliberada e inconscientemente, hayan sembrado tanta confusión los representantes de la ciencia, la filosofía, la jurisprudencia, la economía política y el periodismo burgueses como en el problema del Estado. Todavía hoy es confundido muy a menudo con problemas religiosos; no sólo por los representantes de doctrinas religiosas (es completamente natural esperarlo de ellos), sino incluso personas que se consideran libres de prejuicios religiosos confunden muy a menudo la cuestión especifica del Estado con problemas religiosos y tratan de elaborar una doctrina -con frecuencia muy compleja, con un enfoque y una argumentación ideológicos y filosóficos- que pretende que el Estado es algo divino, algo sobrenatural, cierta fuerza, en virtud de la cual ha vivido la humanidad, que confiere, o puede conferir a los hombres, o que contiene en sí algo que no es propio del hombre, sino que le es dado de fuera: una fuerza de origen divino.

Lenin, Sobre el Estado

En los países del capitalismo dependiente el papel del Estado en sectores estratégicos de la economía es indelegable; la “burguesía nacional” –un oxímoron- solo se asume como furgón de cola de la división internacional del trabajo. Puede en algunos momentos históricos asumir posiciones independientes, como durante la 2ª Guerra Mundial, cuando las relaciones con las metrópolis imperiales estaban cortadas por una circunstancia excepcional como la descripta y entonces se lanzaron a un tímido proceso de industrialización donde volcaban los excedentes de su principal actividad agropecuaria y con la misma lógica que es la de alta rentabilidad con mercados protegidos pero en cuánto estas se normalizaron asumieron otra vez el rol que sus patrones mundiales les ha designado. Así y todo, aún con estas condiciones favorables, la cuantiosa inversión en infraestructura y en sectores que hacen a la soberanía de la Nación corrió por cuenta del Estado; esa lógica –inversión de capital de riesgo y retorno de la misma en un plazo más o menos largo- jamás formará parte del ADN de la burguesía rentística que solo invierte allí donde la ganancia es segura y rápida. Como ejemplo del rol del Estado no está demás mencionar que lo que hoy conocemos como la red troncal de rutas nacionales fue financiada con parte de los excedentes que generaba YPF. Por eso es que todo esfuerzo por recrear el mito de la burguesía nacional chocará con su carácter dependiente; en los últimos años fue bien ilustrativo el caso de la familia Eskenazi. Alentados por el Gobierno a participar en el paquete accionario de la ex Repsol rápidamente abandonaron cualquier atisbo soberano para sumarse a la lógica extractiva seca-pozos de sus patrones del Reino de España. En el libro Todo o Nada de María Seoane hay transcripto un diálogo entre el sociólogo James Petras y Elvio Coelho –presidente de la UIA por entonces- que ilustra muy bien el pensamiento del gran capital dependiente argentino:

James Petras: ”Ya en 1971 me había impresionado un diálogo que mantuve, si mal no recuerdo, con Elvio Coelho, entonces Presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA). Yo le preguntaba porque no se lanzaban a la industrialización como en Brasil”.

Elvio Coelho: Porque los sindicatos son demasiado fuertes y eso nos llevaría a una guerra civil, contestó.

James Petras: Pero, ¿porqué no lo intentan?

Elvio Coelho: Porque podemos perder,  dijo

Impresiona de hecho como la burguesía rentística argentina entiende a Marx mucho mejor que ciertos discípulos: El papel que Marx le asigna a la burguesía, que es la de llevar el capitalismo al extremo creando como consecuencia a su enterrador -el proletariado- fue muy bien estudiado y comprendido por los factores de poder. Industrialización sí ma non troppo, no al punto donde los sindicatos sean un factor de poder político real y con conciencia para sí, por eso siempre se limitaron a su papel periférico y a acercarse al Estado como protector de sus altas ganancias o alejándose –pero para también servirse de él como guardia pretoriana- cuando la situación y necesidades del capitalismo central así lo requiere. Resumiendo: Dejar a estas “fuerzas del mercado” la creación de empleo y valor se ha demostrado absolutamente erróneo; el Estado no puede ni debe renunciar a esta potestad, no solamente estrictamente ceñido a cuestión de intereses estratégicos sino que, al intervenir en el mercado del empleo como un competidor más presiona al resto de los actores a no incurrir en su lógica de hierro bajos salarios-superexplotación.

La reestructuración económica y social producida en la Argentina en los años noventa tuvo como uno de sus principales ejes a la política de privatización de empresas públicas. Dicha reestructuración dio lugar en los años siguientes a nuevas temáticas como, entre otras, la regulación de las empresas de servicios públicos, la nueva dinámica de comportamiento adquirida por las empresas líderes, la concentración económica, la centralización del capital, etc. Uno de los principales impactos de las reformas fue el notable deterioro que se registró en el mercado de trabajo, donde las privatizaciones cumplieron un papel clave. A partir de mediados de la década de 1970, el papel empleador del estado comenzó a deteriorarse y cobró auge el estado subsidiado o contratista a través de mecanismos como la promoción industrial. En efecto, comienza entonces un proceso de privatización del empleo público en paralelo con una disminución del volumen de ocupación de las empresas estatales, en parte debido a la escasez de la inversión pública. Ello produjo la caída de la ocupación en las empresas y constituyó una de las principales causas del estancamiento del nivel de empleo en el conjunto del sector público nacional. La reducción del empleo público significó, en el sector de empresas públicas, una tasa negativa de más del 5% para el quinquenio 1975-1980. Lo característico de este hecho fue que, mientras la reducción anterior (producida entre 1958-1962) fue gradual, la que se produjo entre 1976-1983 fue de tipo shock recayendo todo su impacto en el primer año (-10,6%); la incidencia de las Empresas del Estado era muy significativa en el volumen del empleo estatal ya que absorbía entre el 36 y el 45% del total.

Durante el gobierno peronista de Carlos Saúl Menem se enviaron al Congreso Nacional  los proyectos de las leyes de Reforma del Estado y de Emergencia Económica. En la primera se estableció, entre otras medidas, que las empresas públicas podían ser privatizadas mediante decretos, dando la posibilidad a los acreedores del estado y/o sus empresas de capitalizar sus créditos. Disponía entre otras medidas, los procedimientos para privatizar total o parcialmente o liquidar empresas del estado, establecía preferencias para la adquisición de las empresas; implementaba un Programa de Propiedad Participada para las empresas a privatizar; autorizaba al PEN a declarar nulos los contratos de obra o consultoría aprobados antes de dicha ley. La segunda tenía por objetivo reestructurar el gasto estatal; establecía, además, igual tratamiento al capital nacional y extranjero; la suspensión del régimen de compre nacional; la autorización al PEN para declarar la prescindibilidad de los empleados designados sin concurso, etc. Las consecuencias sobre el mercado de trabajo que produjo el proceso de transición de un modelo de desarrollo proteccionista con fuerte participación estatal hacia un modelo estructurado alrededor de las privatizaciones y apertura de la economía a los flujos internacionales de bienes y capitales fue la pérdida neta de puestos de trabajo asociados con el cambio estructural; por ello, la transformación de la demanda tendrá carácter permanente a menos que se introduzcan cambios de significación en el modelo económico.

Números que asustan

En el período populista conservador iniciado en 1989 llevó los 350.000 ocupados del sector público nacional a 68.000 en 1993, y a 27.500 en 1995. La reducción fue un efecto directo de la privatización de empresas públicas y la desaparición del estado empresario o generador de empleo productivo, puesto que el empleo del sector público nacional total no sólo no disminuyó sino que el agregado (nacional, provincial y municipal) experimentó un crecimiento entre 1989 y  1995 (de 1.827.630 personas a 2.089.684, lo que implica un aumento del 14 %). El empleo de las empresas estatales representaba en 1985 el 36,11% del empleo total del sector público, en 1992 el 21,35% y en 1997 sólo el 6,50% comprendiendo a los entes residuales. La reducción calculada sobre el total del empleo de las empresas de servicios públicos es de casi 70 % entre 1988 (100) y 1998 (31,7).

  • El sector de telefonía, cuya privatización se realizó en noviembre de 1990, redujo a más de la mitad su planta de personal operándose el grueso de la disminución entre 1990 y 1994 pero manteniendo una tendencia homogéneamente decreciente entre 1988 y 1998. Ello responde, en lo sustantivo, al "trabajo sucio" que realizó el estado consistente en el despido de trabajadores, el incremento de la deuda de la empresas y en el aumento de las tarifas, y, una vez privatizada, las sucesoras privadas (Telefónica - Telecom) que continuaron con la dinámica de los despidos y la tercerización de ciertas actividades de la empresa.
  • La empresa de correo postal disminuye empleos en forma gradual pero con un pico de caída entre 1991 y 1992 luego mantiene la magnitud del empleo hasta la caída de 1997/98 coincidente con la privatización.
  • La empresa estatal de aeronavegación incorporó empleados en forma gradual hasta 1990 cuando se produjo la privatización y comenzó el proceso de expulsión de personal agudizado entre 1991 y 1993, cuando el índice pasa de 91 a 59 puntos para finalizar en alrededor de los 47 puntos. Puede verse que los despidos se produjeron una vez privatizada la empresa en noviembre de 1990.
  • El comportamiento de la empresa de aguas y cloacas, privatizada en diciembre de 1992, es diferente debido a lo temprano de la primera reducción que se opera entre 1989/90 e involucra 10 puntos del índice, mientras el resto de las empresas aún no había despedido trabajadores en esta magnitud. La reducción es previa a la privatización y la siguiente reducción fuerte se produjo entre 1994 y 1997, posterior a la privatización, cuando el índice muestra una caída del 83% al 42%.
  • El sector de energía eléctrica, cuyo traspaso al sector privado se produjo en julio de 1993, generó la fuerte reducción entre 1992 y 1993 llevando el índice de 86,8% a 50,5%. El período de la reducción coincide con la del sector de aeronavegación, pero se mantiene posteriormente la tendencia decreciente aunque con mucho menor intensidad.
  • Los ferrocarriles que se privatizaron a lo largo de 1992 pierden en los primeros seis años de la serie unos 19 puntos de empleo, mientras que en el bienio 91/93 la reducción es de 60 puntos convirtiéndose en la empresa que expulsó la mayor cantidad de trabajadores en el período inmediatamente anterior a la privatización. De esta manera, a partir de 1993 el nuevo piso de la serie se encuentra alrededor de los 20 puntos.
  • El sector gasífero hasta 1992 -año en que se privatizó- incorporaba trabajadores, situación coincidente con los sectores de aeronavegación y electricidad. Empero entre 1992 y 1993 se produce una caída del empleo de alrededor de 50 puntos, con lo cual se convierte en la reducción más tardía pero más pronunciada de la serie. Sólo el sector eléctrico muestra una caída similar en tiempo e intensidad.

La disminución del volumen de empleo se produjo fundamentalmente entre los años 1991 y 1992, que en muchos casos es el período previo a la privatización. Cabe aclarar que las empresas una vez declaradas "sujeta a privatización" pasaron inmediatamente por un período de reestructuración consistente, entre otros, en programas de "racionalización" del personal llevados a cabo por el estado. En casos como Entel y FF.AA dicho proceso fue acompañado también por importantes cambios en las condiciones laborales, como es el incremento en la duración de la jornada de trabajo. En efecto, la reducción al mínimo de los planteles, avalado por las políticas del estado neo-colonizado, fue una constante previa a la toma de posesión de las empresas por parte del sector privado. El estado no sólo respaldó la política de expulsión de empleados que conllevó el proceso de privatizaciones, sino también las políticas referidas al aumento de tarifas y empeoramiento de las condiciones laborales posteriores a la privatización de las empresas prestatarias de servicios públicos.

Y para finalizar lo más importante, que es la relación directa entre la pulverización del empleo estatal y la tasa de desempleo general; la simultaneidad de la reestructuración del estado empresario mediante la "racionalización" del personal, "retiros voluntarios", jubilaciones anticipadas, cesantías y liquidación de entes contribuyó en el mediano plazo al aumento de la desocupación. La feroz caída del empleo de las empresas públicas entre 1990-1993 que reducen en absoluto más de 110.000 puestos de trabajo, y por otro -a partir de 1992- la tasa de desocupación, que no había superado hasta entonces los ocho puntos porcentuales, comenzó una escalada que alcanzó los 18 puntos. Las empresas de servicios públicos aportaron con 2,3 puntos aproximadamente a ese incremento. Una parte del efecto fue observado con cierto retraso debido a la efímera reconversión productiva a la que dio lugar el pago de indemnizaciones que permitió al personal cesanteado iniciar actividades por cuenta propia. De esa manera se contuvo parcialmente la escalada de la tasa de desempleo hasta 1993 cuando el agotamiento de los recursos volcó masivamente al desempleo al grueso de los indemnizados. La situación de desempleo se vio agravada por la ausencia de políticas destinadas a orientar a los empleados desvinculados de las empresas a invertir los ingresos derivados de dichas indemnizaciones; el resultado fue la dilapidación de los recursos en actividades cuentapropistas sin futuro y de nulo valor agregado (remises, kioskos y otros pequeños negocios) que se agotaron en un plazo relativamente corto y dio lugar a verdaderas hecatombes sociales en ciertas zonas del país. Como ejemplo, en la ciudad de San Nicolás donde está ubicada la planta de SOMISA entre 1992 y 1993 habían iniciado alguna actividad comercial de servicios 710 establecimientos y en ese mismo período habían cesado en su actividad 442.

PARIS - En una rueda de prensa del pasado martes, el Comité del Patrimonio Mundial reconoció oficialmente la Brecha Entre Ricos y Pobres como "Octava Maravilla del Mundo", describiendo la división de la riqueza global como la "más colosal y duradera de las creaciones de la humanidad". "De todas las estructuras épicas que ideado el género humano, ninguna más prodigiosa e imponente que la Brecha Entre Ricos y Pobres", declaró el presidente del Comité, Henri-Jean Baptiste. "Es un crecimiento tremebundo, milenario que nos llena de asombro y humildad". "Y gracias a un cuidadoso mantenimiento a través de los tiempos, este ingente vestigio ha sobrevivido intacto, infundiendo a cada nueva generación una sensación de reverencia", añadió Baptiste.

Ese vasto abismo de riqueza que se extiende a lo largo y ancho de la mayor parte del mundo habitado, atrae a millones de aturdidos observadores cada año, muchos de los cuales encuentran esa inmensidad demasiado abrumadora hasta para contemplarla. Siendo con mucho la mayor estructura de factura humana, está fácilmente a la vista desde emplazamientos tan distantes como Europa Oriental, China, África y Brasil, así como desde los 50 estados de los Estados Unidos. "Las Siete Maravillas del Mundo originales palidecen en comparación con ella", afirmó Edwin MacAlister, miembro del Comité del Patrimonio Mundial, frente a una llamativa fotografía de la Brecha Entre Ricos y Pobres tomada desde lo alto de la Ciudad de México.   "Se trata de una pasmosa hazaña de ingeniera humana que eclipsa a la Gran Muralla China, las Pirámides de Gizeh y acaso hasta la Gran Barrera Racial".

Según los antropólogos, incalculables millones de esclavos y siervos trabajaron penosamente una vida entera para completar la brecha. Los anales indican que es probable que las obras se iniciaran hace unos 10.000 años, cuando las primeras élites terratenientes convencieron a sus súbditos de que la construcción de dicho monumento era voluntad de la autoridad divina, creencia ampliamente sostenida aún hoy en día. Aunque los historiadores han refutado esa afirmaciones, son muchos los que mantienen todavía la teoría de que la Brecha entre Ricos y Pobres la levantaron los judíos. "Cuando contemplo su increíble amplitud, me siento conmovida hasta las lágrimas", afirmó Grace Ngubane, de 31 años, residente en Johannesburgo, cuyo hogar queda situado en una de las partes más anchas de la Brecha. "La escala es alucinante, te hace sentirte de verdad, de verdad hasta pequeñita", declaró asimismo. Si bien numerosos individuos han tratado de cruzar la Brecha entre Ricos y Pobres, hay pruebas que sugieren que sólo una pequeña porción ha tenido éxito alguna vez y han muerto muchos en el intento.

Su reconocimiento oficial como Octava Maravilla marca la culminación de un giro espectacular hace sólo 50 años, cuando los movimientos populares apelaban al cierre de la Brecha. Sin embargo, gracias a un reducido grupo de entregados políticos y de líderes de la economía, se iniciaron vigorosos esfuerzos de conservación en torno a los años 80 para restaurar  —y ampliar a gran escala— una antiquísima estructura. "Es imponente", declaró el presidente de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein, campeón y benefactor de toda la vida de la conservación de esa falla. "Después de todo lo que hemos pasado en los últimos años, no hay mayor privilegio que verla crecer más y más cada día. Puede que haya unos cuantos detractores que se preocupen por que, de hacerse más grande, el conjunto se venga abajo, dejando atrapadas debajo a millones de personas, pero yo por mí estoy dispuesto a correr ese riesgo". Añadió Blankfein: "Además, algo me dice que yo, probablemente, saldría bien parado".

 

Fuente: The Onion

Países serios

“Tenemos que ser un país serio como Brasil”

Mantra repetido por todo economista neoliberal

Leemos:

En Brasil, grupos de agentes armados vuelan por todo el país en helicóptero, golpeando puertas e infundiendo miedo en los corazones de aquellos que infringen la ley. No son policías: son de la agencia de recaudación de impuestos.

La llamada Receita Federal, que ha ganado renombre mundial por sus tácticas duras y creativas, será clave para las perspectivas económicas de Brasil este año. La presidenta Dilma Rousseff cuenta con las proezas de los recolectores de impuestos de la agencia para ayudar a su Gobierno a cumplir los ambiciosos objetivos presupuestarios sin asfixiar la economía del país. La agencia, conocida como "El León" por su emblema oficial, así como por su persecución feroz de los evasores de impuestos, no ahorra esfuerzos, desplegando por ejemplo operativos armados hasta los dientes a metros de barriles de cerveza en las cervecerías para asegurar que los individuos y las empresas declaren y paguen sus impuestos. Las recientes operaciones han tenido nombres como "La Pantera Negra" y "Delta", que suelen ser más asociados con las fuerzas especiales del ejército. La agencia utiliza incluso helicópteros para inspeccionar casas de millonarios y asegurarse de que sean coherentes con sus declaraciones de impuestos.

(…) Los métodos de la agencia, así como los altos y extremadamente complejos impuestos, despiertan quejas entre los brasileños, quienes apuntan a la infraestructura deplorable, a la educación y otros servicios públicos decrépitos y dicen que no están recibiendo lo suficiente a cambio del dinero que aportan. Sin embargo, otros expresan su admiración por una historia de éxito poco común de la recaudación de impuestos en América Latina, una región donde la evasión a menudo compite con el fútbol como un pasatiempo favorito. "Cuando se trata de la recaudación de impuestos, los brasileños son muy buenos. Ellos son probablemente algunos de los mejores del mundo", dijo Italo Lombardi, analista de Standard Chartered en Nueva York.

Rousseff necesitará toda la habilidad de la agencia en lo que está demostrando ser un año sorprendentemente difícil para la economía de Brasil. Su gobierno se ha comprometido a cerrar este año con un superávit presupuestario primario -ingresos menos gastos, excepto los pagos de la deuda- de alrededor de 139.000 millones de reales (72.000 millones dólares). Esta meta es seguida de cerca por los inversores para medir si el gobierno está inyectando mucho dinero en la economía. Una caída por debajo del objetivo podría indicar una mayor inflación, lo que a su vez podría poner en peligro toda la agenda de Rousseff, incluyendo su ofensiva para bajar las tasas de interés. Hay dos formas de equilibrar un presupuesto, y Rousseff podría cumplir el objetivo, en parte, al limitar los gastos. Pero los funcionarios dicen que es renuente a recortar demasiado, por miedo a causar daño a una economía que ha estado prácticamente estancada desde mediados del año pasado (…)

NADIE ESTA A SALVO

Hasta aquí, todo bien. En los tres primeros meses del año, el gobierno fue capaz de ahorrar casi un tercio de su meta de superávit primario para el año y los ingresos fiscales aumentaron más de un 7 por ciento en comparación con el mismo periodo del 2011. Uno de los secretos detrás del buen desempeño de la Receita Federal, dicen distintas autoridades, es la voluntad de la agencia de ignorar la condición social y las conexiones políticas en un país donde a menudo la élite recibe un grado de protección en los tribunales y en otros lugares. En abril, los medios de comunicación locales informaron que la policía incautó un coche deportivo de propiedad de Luis Fabiano, una estrella del popular club de fútbol Sao Paulo. Fabiano, un ex miembro de la selección de Brasil, negó que haya dejado de pagar los impuestos de su Audi, que vale alrededor de medio millón de reales.

"El papel de la autoridad fiscal es permitir que los contribuyentes sepan que estamos manteniendo un ojo sobre ellos y que ellos deben hacer lo correcto", dijo Caio Cándido, subsecretario de la agencia para la inspección, en una entrevista con Reuters.

Los propios agentes también tienen un buen historial de hacer lo correcto. Los casos de corrupción son pocos y mayormente aislados, un fuerte contraste con la avalancha de acusaciones contra funcionarios de la policía y otras instituciones públicas. Funcionarios de Chile, Tanzania e incluso China han llegado a Brasil para estudiar lo que hace que la agencia sea tan eficaz. Se cree que varios países latinoamericanos como México y Paraguay pierden hasta la mitad de los ingresos tributarios potenciales debido a la evasión y a los pocos controles. Por el contrario, la evasión en Brasil se piensa que es alrededor del 16 por ciento de los ingresos potenciales, de acuerdo con el Instituto de Planificación Fiscal, una organización privada con sede en Brasil.

Tremendo el stalinismo del PT…

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