El negro doméstico

Margarita Barrientos lamiendo la mano del Amo

Leemos:

Reconocen a Margarita Barrientos como ciudadana ilustre porteña

La mujer, impulsora del comedor comunitario "Los Piletones" y de una fundación que lleva su nombre, recibirá hoy el diploma de Ciudadana Ilustre de Buenos Aires. En 1997 había sido distinguida como "Vecina ejemplar de la Ciudad"
El reconocimiento se concretará, a las 10, en el Salón Dorado de la Legislatura porteña y fue promovido por diputados de los bloques PRO y UCR.

Barrientos creó, en octubre de 1996, el comedor comunitario "Los Piletones" en el barrio de Villa Soldati, en el que cada día 1.600 personas reciben el desayuno, el almuerzo y la cena. Por su parte, la Fundación a su nombre coordina un centro de salud, una guardería para niños de1 a 5 años e edad, una farmacia y una biblioteca, entre otros servicios.

 

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Había dos clases de esclavos: el negro doméstico y el negro del campo. Los negros domésticos vivían en la casa del amo, vestían bastante bien, comían bien porque comían de su comida. las sobras que él dejaba. Vivían en el sótano o en el desván, pero vivían cerca del amo y querían al amo más de lo que el amo se quería a sí mismo. Daban la vida por salvar la casa del amo, y más prestos que el propio amo. Si el amo decía “Buena casa la nuestra”, el negro doméstico decía: “Sí, buena casa la nuestra”. Cada vez que el amo decía “nosotros “, él decía “nosotros”. Así puedes identificar al negro doméstico. Si la casa del amo se incendiaba, el negro doméstico luchaba con más denuedo que el propio amo por apagar el fuego. Si el amo se enfermaba, el negro doméstico le decía: “¿Qué pasa, amo? ¿Estamos enfermos?”.

¡Estamos enfermos! Se identificaba con el amo más de lo que el propio amo se identificaba consigo mismo. Y si tú le decías al negro doméstico: “Vamos a escaparnos”, el negro doméstico te miraba y te decía: “Hombre, estás loco, ¿qué es eso de separarnos (del blanco)?, ¿dónde hay mejor casa que ésta?, ¿dónde voy a encontrar mejor ropa que ésta?, ¿dónde puedo comer mejor comida que ésta?” Ese era el negro doméstico. (…) Este negro doméstico moderno quiere a su amo. Quiere vivir cerca de él. Está dispuesto a pagar tres veces el precio verdadero de una casa con tal de vivir cerca de su amo. Para luego alardear. “Yo soy el único negro aquí. Soy el único en mi trabajo. Soy el único en esta escuela”, ¡No eres más que un negro doméstico! Y si viene alguien ahora mismo y te dice. “Vamos a separarnos”, le dices lo mismo que decía el negro doméstico en la plantación: “¿Qué es eso de separarnos? “¿De Estados Unidos, de este hombre blanco tan bueno?, ¿dónde vas a conseguir mejor trabajo que el de aquí?” Eso es lo que dices, ¿ no es cierto? “No dejé nada en África”, eso es lo que dices. ¡Sí, dejaste los sesos en África, hombre!

En esa misma plantación estaba el negro que laboraba los campos. Los negros del campo. Ellos eran las masas. Siempre había más negros en los campos que en la casa. El negro del campo vivía en un infierno, comía sobras. En la casa del amo se comía carne de puerco de la buena. Al negro del campo no le tocaba más que lo que sobraba de los intestinos del puerco. Hoy en día eso se llama “menudillos “. En aquellos tiempos lo llamaban por su nombre: ‘tripas’. Eso es lo que eres: “come tripas”. Y algunos de ustedes todavía son come tripas.

Al negro del campo lo apaleaban desde la mañana hasta la noche; vivía en una choza, en una casucha, usaba ropa vieja de desecho. Odiaba al amo. Digo que odiaba al amo. Era inteligente. El negro doméstico quería al amo. Pero aquél negro del campo recuerden que era la mayoría y odiaba al amo. Si ibas con el negro del campo y le decías: “Vamos a escaparnos, vámonos de aquí”, él no preguntaba: “¿Adónde vamos?” sólo decía: “Cualquier lugar es mejor que este”.

Igual que el amo de aquellos tiempos usaba a Tom -al negro doméstico- para mantener a raya a los negros del campo, el mismo viejo amo tiene hoy a negros que son mas que tíos Tom modernos, tíos Tom del siglo XX, para mantenernos a raya a ti y a mí, para tenernos controlados, mantenernos pasivos, pacíficos, no violentos.


Malcom X
discurso en Detroit, 10/11/1963

 

Foto: Infobae

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